Una mesa servida por el chef Joey Rangel (Foto: Haydee Archila)

En 2020 tuvimos que permanecer en casa mucho tiempo.

Así que comer se convirtió en un ritual en el que invertimos nuestros pensamientos: en el desayuno, planificamos el almuerzo. En el almuerzo, buscamos ideas para la cena. En lugar de cenar en restaurantes, cocinamos más en casa.

Para muchos se ha vuelto rutinario, pero necesitamos comer. Ante esta necesidad surgieron muchos héroes, como los chefs quienes dedicaron su tiempo para enseñarnos a preparar diferentes recetas y optimizar todo aquello que teníamos en nuestra despensa.

La comida se convirtió en la protagonista más importante de la cuarentena. Actualmente lo es para quienes continúan trabajando desde su hogar. Hubo quienes, incluso, lo hicieron por primera vez debido a que se quedaron sin asistencia doméstica. Aportó confort (así como una que otra libra de más), y fuerza emocional en esos momentos difíciles.

El chef venezolano Joey Rangel, asentado en Guatemala (Foto: Haydeee Archila)

“Todo el mundo se enfocó en la comida para sentir desahogo. Cocino y me alimento con lo que me hace bien, lo que me da ánimo, lo que me da fuerza”, dice la chef guatemalteca Mirciny Moliviatis, a quien le pidieron muchas recetas y consejos para preparar sus alimentos. Por otro lado, muchas personas se vieron afectadas e incluso racionaron sus porciones de comida al día: no comían los tres tiempos y muchas veces los padres dejaron de alimentarse por darle sustento a sus hijos. “Creo que Guatemala despertó en cierta manera. La inteligencia llega cuando la creatividad es forzada a salir de circunstancias que no son tan fáciles de vivir. Muchos empezaron a trabajar por sí solos y demostrarse a ellos mismos que podían lograrlo. Creo que sí, la comida fue la gran estrella dentro de todo lo que aconteció el año pasado”, dice Joey Rangel, chef venezolano asentado en Guatemala.

Tanto Moliviatis como Rangel utilizaron sus redes sociales para comunicarse con aquellos que pedían su apoyo. Mirciny realizó muchos “en vivo” de Instagram para dar recomendaciones de lo que podían hacer con lo que disponían de la alacena, mientras que Joey brindó clases, asesorías y capacitaciones en línea, como una manera de enseñarle a la gente a ser creativa con recetas prácticas para que pudieran ahorrar, o bien, usaran lo que tenían en el refrigerador.

La chef guatemalteca Mirciny Moliviatis (Foto: Haydeé Archila)

Durante más de 45 semanas brindaron asistencia a las personas, donde hicieron de todo, desde platillos elaborados y con calorías, hasta simples como tortillas con queso, pupusas, hamburguesas o hot dogs. Otros más caminaron hacia menús más ligeros para perder peso.

“La receta que tuvo más pegue fue para Navidad cuando hicimos tamales (platillo tradicional a base de maíz y carne). Mucha gente nunca los había hecho o le daba miedo, realmente fue una experiencia increíble poder cocinar en un live de tamales desde cero”, refiere Moliviatis. Rangel también tuvo demanda en las fiestas decembrinas cuando comenzaron a pedirle recetas de pavo o pierna.

2020 nos obligó a volvernos originales, percibimos la realidad de manera diferente y se volvió un portal hacia las nuevas oportunidades. De allí que Mirciny creara un club de cocina, con envío de cajitas a domicilio con todos los ingredientes, para que las personas pudieran conectarse y cocinar con ella todos los domingos. “Tuvimos un alcance impresionante. Apoyamos a los proveedores y agricultores, a quienes les compramos directamente para mover sus productos. Nos volvimos una comunidad gastronómica interesante”, refiere Misha, como cariñosamente le dicen.

 

Los tamales con carne de Misha Moliviatis (Foto: Haydeé Archila)

El chef Joey encontró en esos meses una oportunidad de crecimiento. “En la pandemia me volví creativo y construí un set de cocina en mi casa para que la gente tuviera una experiencia más real. Eso les gustó muchísimo y repercutió de manera increíble. Incluso se han grabado comerciales y programas de televisión. Ha funcionado muy bien”.

Pero estas son solo dos historias de tantas que surgieron en pandemia. No solo en esos momentos podemos encontrar apoyo, sino que es una modalidad que se quedará con nosotros: con tan solo un click tendremos apoyo cuando se nos acaben las ideas.

Siempre podremos experimentar utilizando lo que tengamos en nuestra propia despensa. Pongamos la creatividad a trabajar.

Nos alimentaremos y superaremos esto.

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