Puerta de los Dragones, inaugurada en 1999, donativo de la república Popular China
Enrique Miranda, un viejo amigo de la doctora Sonia Bravo Utrera, quien lo ha reflejado en su cuenta de Facebook, ha escrito lo siguiente:
Según consta en archivos de historiadores cubanos, las primeras migraciones chinas llegaron a la isla en junio de 1847 a bordo del vapor «Oquendo», el cual atracó por el puerto de Regla, con una dotación de unos 206 ciudadanos de esa nacionalidad. Con la llegada de estos ciudadanos chinos, comenzaría la formación de lo que más tarde se llamaría «la identidad cubana», compuesta fundamentalmente por una mezcla de españoles, criollos, africanos y chinos, a tal punto que actualmente, es difícil encontrar a un cubano que no tenga en sus genes ancestrales alguno de estos cuatro componentes generacionales.
De acuerdo con los expertos en estos temas, se dice que hubo tres etapas bien definidas de estas olas migratorias. La primera tuvo lugar, como ya apuntamos, en 1847 y se extendió hasta 1874. Durante este tiempo viajaron a Cuba principalmente chinos culíes, procedentes de la provincia de Guandong (Cantón) los cuales se dedicaban en lo fundamental al trabajo agrícola y como sustitutos del trabajo esclavo africano.
Ante la presión internacional para abolir la trata de esclavos africanos, los hacendados cubanos buscaron una alternativa en la mano de obra china bajo «contratos de servidumbre».
Aunque legalmente no eran esclavos, los culíes vivían en condiciones similares a la esclavitud en ingenios azucareros, cafetales, campos agrícolas y vegas de tabaco. Se estima que entre 1847 y 1874 llegaron a Cuba unos 142,000 chinos, de los cuales muchos murieron durante la travesía o por el maltrato en las plantaciones.
En 1877, tras una inspección de una comisión imperial china que constató los abusos a los que se sometían los ciudadanos de ese país, se puso fin a la contratación forzada mediante el Tratado de Amistad y Comercio entre China y España.
La segunda ola migratoria china llegó a Cuba a finales del siglo XIX proveniente del estado norteamericano de California. A diferencia de la primera oleada, estos chinos eran personas de cierta posición económica y cuando llegaron a Cuba se dedicaron a establecer negocios, tales como lavanderías, restaurantes, otros establecimientos de comida china, almacenes de víveres y otros. Fue esta la época de la creación del Barrio Chino de la Habana, uno de los mayores de América Latina, que se conserva hasta nuestros días, no con el esplendor de antaño, pero aún se conserva.
Durante las primeras décadas del siglo XX tuvo lugar la tercera etapa migratoria china,
que continuó con una migración voluntaria impulsada por la inestabilidad política en China.
Es bueno destacar que los chinos se integraron plenamente a la sociedad cubana, participando activamente en las guerras de independencia contra España.
Existe un famoso monumento en El Vedado, La Habana, con la frase: «No hubo chino cubano desertor, no hubo chino cubano traidor».
Tras el triunfo de la Revolución en 1959, muchos comerciantes chinos emigraron nuevamente a China y países cercanos, al punto que para 2012 un censo registró en la isla solo 113 ciudadanos chinos nativos, aunque se estima que hay más de 20,000 de sus descendientes que mantienen vivas las tradiciones de sus ancestros.
Hasta aquí lo escrito por Enrique Miranda.
Vale la pena agregar que El Barrio chino de La Habana fue el segundo detrás de San Francisco. Y además del barrio La Habana es también el único barro chino que tiene un cementerio propio (Cementerio General Chino, en chino: 中华总义山).
En ese barrio llegaron a existir un teatro chino, varios periódicos, y muchas sociedades algunas de las cuales siguen existiendo hoy día.
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1 Comentario

  1. […] Alfonso Quiñones República Dominicana.–Según consta en archivos de historiadores cubanos, las primeras migraciones chinas llegaron a la isla en junio de 1847 a bordo del vapor «Oquendo», el cual atracó por el puerto de Regla, con una dotación de unos 206 ciudadanos de esa nacionalidad. Con la llegada de estos ciudadanos chinos, comenzaría la formación de lo que más tarde se llamaría «la identidad cubana»(Seguir leyendo…) […]

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