Jan Koum, creador del WhatsApp, durante una conferencia (Fuente Externa)

SD. “Envíamelo por guasáp”, dicen algunos. La frase ha pasado a ser patrimonio mundial de la oralidad.

Se trata del impacto lingüístico y cultural de uno de los inventos más innovadores y populares del siglo XXI: WhatsApp, una aplicación telefónica lanzada en el 2009 por Jan Koum, un ucraniano llegado a EE.UU.a inicios de los 90 del pasado siglo, sin apenas saber hablar inglés. Koum nació en las afueras de Kiev, nunca tuvo agua caliente en su casa, cuando se fue a Estados Unidos sobrevivía con cupones de comida. Tenía 17 años.

Años después Koum llegó a ser jefe del equipo de operaciones de Yahoo! entre otros cargos. Allí conoció a Bryan Acton y hartos de tener que hacer cosas que no les gustaban, salieron de la empresa e hicieron casa aparte, creando WhatsApp con una filosofía más bien opuesta a lo que es Facebook.

Koum, marcado por su infancia y juventud en un país donde se intervenían las comunicaciones de los ciudadanos, como en todos los países comunistas… y otros no tan comunistas, se aseguró desde los inicios de WhatsApp que la aplicación recoja la menor cantidad posible de datos de los usuarios.

Igualmente consideró que los anuncios de la mayoría de las aplicaciones para obtener beneficios, son una intromisión en la comunicación personal y además convierten a los usuarios en productos.

Koum confesó que nunca pudo entender los códigos de marcación de Argentina, y eso lo ayudó a crear la aplicación de mensajería.

“En 2008 empecé a viajar, fui a Argentina, a Rusia, a Ucrania, a Hungría, a Israel, un montón de países, estuve yendo y viniendo por dos o tres meses, y lo que realmente me costaba durante ese periodo fue mantenerme en contacto con mis amigos”, explicó, según un video publicado por la Universidad de Stanford.

“Mientras estaba en Argentina lograr que la gente me llame o llamar a la gente era muy difícil, conseguí una tarjeta SIM pero no logré entender cómo hacer para que me llamen por los códigos de marcación y los prefijos tan complicados y yo estaba como ¡argh!”. Ahí nació la idea de una aplicación que simplifica la comunicación entre las personas.

En el 2014, 21 años después de su llegada a Estados Unidos, con 38 años, vendió WhatsApp a Mark Zuckerberg -quien deseaba ampliar la base de usuarios de Facebook, en un precio histórico. La transacción alcanzó la suma de 19,000 millones de dólares. Implicó un desembolso de 4 000 millones de dólares estadounidenses en efectivo, 12 000 millones en acciones de Facebook y otros 3 000 millones en acciones RSU (restricted stock unit), una emisión futura similar a la de las opciones sobre acciones.

Hoy WhatsApp sigue actualizándose

WhatsApp acaba de cambiar la política que antes permitía su uso a mayores de 13 años, y ahora impide a los menores de 16 años acceder a la aplicación; ha lanzado nuevos stickers, y sobre todo, acaba de renovar uno de los elementos más importantes de la aplicación de mensajería: los grupos.

Parece haber una toma de conciencia de lo populares que son los grupos.

Ahora se ha añadido la opción para que, si se ve necesario salir de un grupo, sus administradores no puedan volver a añadirte de forma repetida a modo de spam. La opción ya está disponible en Android y iPhone.

Los administradores tendrán más poder en la gestión de sus grupos. En los ajustes de las diferentes conversaciones se han implementado controles que restrinjan las opciones de cambiar nombres, iconos o descripciones de los grupos. Podrán podrán eliminar permisos de otros participantes, los cuales se podrán mirar desde la pantalla de información del grupo de forma más sencilla.

En la nueva lista de añadidos, WhatsApp ha incluido la opción de que los creadores de los grupos no podrán ser eliminados de sus propias creaciones.

WhatsApp quiere que no pierdas el hilo de las conversaciones, a veces demasiado largas para leerlas enteras. El nuevo botón @ en la esquina inferior de la pantalla dará la opción de ver de forma más rápida los mensajes en los que se haya sido mencionado y sus respectivas respuestas.

En caso de no recordar el asunto del grupo, se ha abierto la opción para que debajo del título del grupo aparezca un breve resumen del tema, las normas de conducta o cualquier otro dato relevante.

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Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones