La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, recordó este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que su país se ha comprometido en múltiples convenios internacionales a respetar el patrimonio cultural en caso de conflicto.

La advertencia de la responsable de la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura llegó después de que Trump amenazase este sábado con atacar 52 sitios iraníes, algunos de ellos representativos de la cultura de ese país, si Teherán toma represalias por la muerte del comandante Qasem Soleimaní en un ataque de EE.UU.

Las declaraciones hechas por Azoulay ocurrieron tras una reunión con el embajador iraní Ahmad Jalali donde le explicó que según las disposiciones de las convenciones de 1954 y 1972, que han sido ratificadas tanto por Estados Unidos como por Irán, los estados se comprometen a no tomar medidas deliberadas que puedan poner en riesgo al patrimonio cultural y natural en el territorio de otro Estado que forme parte de dichas convenciones.

El presidente Donald Trump había dicho en un tuit que los sitios culturales de Irán son un blanco legítimo para el ejército estadounidense, rechazando las preocupaciones dentro de su propio gobierno de que atacarlos podría constituir un crimen de guerra según el derecho internacional.

Además, el domingo amenazó a Irak con sanciones si el país expulsa a las tropas de Estados Unidos en venganza por el ataque aéreo que mató al general iraní Qassem Soleimani en Bagdad.

Este lunes, dos senadores demócratas pidieron a Trump desclasificar inmediatamente el razonamiento de la administración para el ataque contra el funcionario iraní, diciendo que “no hay justificación legítima” para ocultar la información al público.

Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, había dicho el domingo por la noche que dicha instancia someterá esta semana a votación una resolución de los poderes de guerra para limitar las acciones militares del presidente respecto de Irán. En una carta a los demócratas de la cámara baja, Pelosi calificó el ataque aéreo de “provocador y desproporcionado” y dijo que “puso en peligro a nuestros miembros del servicio, diplomáticos y otros al arriesgarse a una grave escalada de tensiones con Irán”. Ya se introdujo una resolución similar en el Senado.

El Congreso, que tiene el único poder de declarar la guerra, ya se quejó de que Trump no notificó por adelantado su ataque aéreo contra Soleimani en Bagdad. Aunque el mandatario cumplió con el plazo de 48 horas requerido por la Ley de Poderes de Guerra para notificar al Congreso después del ataque, el documento era clasificado y no hubo versión pública.

Se espera que la administración informe a los legisladores sobre sus acciones esta semana.

Esto sucede en un clima de crecientes tensiones en Oriente Medio luego del operativo que acabó con la vida de Soleimani, jefe de la Fuerza Quds, un grupo de élite iraní. Teherán dijo que tomará represalias y el Parlamento iraquí votó el domingo a favor de expulsar a las tropas estadounidenses asentadas en el país. En Irak hay más de 5.000 soldados estadounidenses 17 años después de la invasión liderada por Washington.

Trump planteó por primera vez la posibilidad de atacar objetivos culturales iraníes en un tuit el sábado. El domingo, hablando con reporteros en el vuelo de vuelta a Washington tras sus vacaciones en Florida, se reafirmó en su opinión, a pesar de las prohibiciones internacionales.

“A ellos se les permite matar a nuestra gente. Se les permite torturar y mutilar a nuestra gente. Se les permite emplear bombas camineras y volar a nuestra gente. ¿Y nosotros no estamos autorizados a tocar sus lugares culturales? Eso no funciona así”, manifestó Trump.

La Casa Blanca ha tenido problemas para enfrentar las reacciones violentas al asesinato de Soleimani. Aunque el general fue responsable de la muerte de cientos de estadounidenses, el ataque supuso un agravamiento de las tensiones entre Washington y Teherán.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que el ejército estadounidense podría atacar a más líderes iraníes si la República Islámica toma represalias y que cualquier ataque militar estadounidense en territorio iraní sería legal.

En determinados sectores de la cultura mundial la amenaza de Trump hace recordar la desaparición de importantes tesoros culturales de la antigüedad, provocados por Estado Islámico y otros grupos extremistas como los talibanes, en ataques realizados en el 2001 contra los Budas de Bamiyan del siglo VI, o la ciudad de Nimrud en el norte de Irak, entre otros.

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