Santiago Matìas, promotor urbano (Fuente externa)

Aunque el título está en inglés, no quiero que se confundan pensando que voy a hablar de emprendedores anglosajones.

Hoy, quiero reconocer a una persona que ha hecho lo que pocos se atreven y que no han pedido permiso para hacerlo, (como buen emprendedor disruptivo).

Es uno de esos emprendimientos que más me ha llamado la atención en los últimos dos meses, y que solo el algoritmo de YouTube hubiera hecho realidad; es el de @Santiago Matías, (a quien nunca he visto en persona y de quien tengo poca referencia personal o profesional).

@ALOFOKE fue, en su momento, un atrevimiento que desafió lo cotidiano y común.

¿Y que es eso? es una plataforma variada de contenido atrevido, que por lo poco que sé, me parece que en sus principios estaba dirigido a promover la cultura del Hip Hop “underground”, o las manifestaciones musicales disruptivas de jóvenes, de muy escasos recursos, de barrios marginados de la República Dominicana.

Si acceso hoy a esta plataforma el 90% de los temas que tratan me es desconocido, tampoco comprendo muy bien más del 50% del lenguaje que utilizan; y es que yo no soy el público Target de esta plataforma; Por lo que su contenido no me habla a mi. Sin embargo; Alofoke cumple con todas las características que necesita un medio de información actual: es moderno, trata temas cotidianos, conoce los intereses de su público Target, lleva entretenimiento llano, (a veces muy atrevido para mi gusto) y tiene lo que la mayoría de otros medios no poseen: Se atreve a no ser políticamente correcto porque sabe que eso es lo que su público requiere.

Si me preguntan si le cambiaria algo, la respuesta es NO. Y es muy simple: Alofoke llena un espacio que los medios tradicionales dejaron de atender hace mucho tiempo. Y posee el tesoro más grande que cualquier empresa quisiera: CONOCE BIEN A SU USUARIO.

Nosotros, los que tenemos más de 45 años estamos viviendo en un mundo para el que no fuimos preparados. Nuestra visión cerrada de las cosas nos hace rechazar este tipo de proyectos irreverentes y totalmente desenfrenados.

Como gestora de innovación y cómo Design Thinkers, mi mente está expuesta constantemente a proyectos que desafían mis creencias y me hacen cuestionar mis pensamientos, por lo que, para mi, es normal sentir estos baldes de agua fría en mi cerebro, de vez en vez.

Ver Alofoke por causalidad mas que por casualidad, y sentarme a explorar su canal me causó escozor al principio; mi mente, que ha emigrado de lo análogo a lo digital, se resistía a escuchar y ver tanto “desacato” a lo que “debería” ser un canal de comunicación y luego de unos 20 minutos recordé que eso que resistía es el mundo donde viven mis hijas (24 y 11) y que por más que resistiera, este mundo va a seguir evolucionando, con o sin mi ayuda.

A veces queremos medir lo actual con varas obsoletas. Estructurar lo que no cabe en nuestros esquemas mentales, imponer reglas que ya no aplican, y creernos mejores que nuestra generación relevo.

Felicidades a Santiago Matías, siempre puede mejorar su producto, pero, por favor, no permita que le convenzan de entrar en las normas establecidas, siga siendo un rebelde, sigan haciendo lo que a nosotros los mayores no nos gusta, reconozca que es un influenciador de una generación que le sigue y le cree, y sobre todo: Asuma esa responsabilidad de informar y entretener en una época donde los youtubers son los nuevos guías.

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