Honesto, autobiográfico, descojonantemente auténtico y con ese dejo sublime que tiene la poesía, René Pérez Joglar, quien no es santo de la devoción de casi nadie, acaba de lanzar su nuevo tema René, 25 Grammy después.

Se trata de un viaje a la nostalgia, de una visitación a lo entrañablemente de uno, a la casa de los padres que ya no están, a los amigos que dejaron de existir, a los primeros juegos, a los primeros sueños, a las despreocupaciones, a la vida en estado cero. Es un mirarse hacia dentro desde el dolor.

El propio rapero ha dicho que esta canción es la más importante en su vida personal. Reveló que componerla lo ayudó en un momento muy difícil hace unos años. Hacerlo seguramente fue el inicio de una terapia para poner la vida en orden.

“Una noche me sentía muy, muy mal, no quería salir a tocar, estaba en México, el estadio esperándome, y yo no quería estar ahí. Tuve que llamar a mami, me sentía mal y no sabía porqué. Quería tirarme del balcón y no sabía porqué. Gracias a Dios esa noche llegaba un amigo de mi universidad y se quedó conmigo. Al otro día comencé a escribir este tema”, expresó en su cuenta de Instagram, antes del estreno.

“Esta canción me ayudó a salir de un lugar en donde no quería estar. Necesitaba volver a mi pueblo, a mi casa, a encontrarme con mis amigos, necesitaba volver a ser yo”, reconoció.

René cuenta con un vídeo dirigido por el propio rapero, filmado en Trujillo Alto, donde Residente logra hacer un repaso de su vida hasta el presente.

El 7 de marzo Residente se presentará junto a la Filarmónica de Los Ángeles en el Walt Disney Concert Hall, a la vez que continúa trabajando en lo que será su segundo álbum en solitario. Los días 30 y 31 de marzo se presentará en Panamá.

Letra de René:

Desde pequeño quería ser beisbolista,
no llegué así que aprendí a batear hits
por encima de una pista.
Volví a tomar alcohol en mi despacho,
escribo bien sobrio pero escribo mejor borracho.
Cuando caigo en depresión
mis problemas se los cuento a la ventana del avión
El estrés me tiene enfermo,
hace diez años que no duermo.
El IRS me sigue investigando,
me estoy divorciando
pero no importa yo sigo rimando.
Cometo errores pero hago lo que pueda,
aprendí a aterrizar sin ruedas…
Y aunque en la calle me reconocen,
ya ni mis amigos me conocen.
Estoy triste y me río,
el concierto está lleno pero yo estoy vacío.
En la industria de la música todo es mentira,
mi hijo tiene que comer así que sigo de gira.
Solo me queda lo que tengo,
no se pa donde voy pero se de donde vengo.

Me críe con Cristopher, mi pana.
Tiramos piedras juntos,
rompimos un par de ventanas
Corríamos por la calle sin camiseta,
en las parcelas de Trujillo,
cuesta abajo, en bicicleta.
La bici encima del barro,
con un vaso de plástico en la goma
pa que suene como un carro.
Recargábamos batería con malta india
y pan con ajo, nadie nos detenía.
Éramos inseparables,
hasta que un día
lo mataron entre cuatro policías.
Mi alegría sigue rota,
se apagaron las luces en el parque de pelota.

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