Tove Jansson con los Mumins (Foto servida)

Si Tove Jansson viviera tendría 107 años. Esto no es algo como para tomar a la ligera; es un número, grande y bello, si bien algo pomposo, con un aire distante y grandilocuente; algo que pertenece al pasado, que se cierra.

Y eso no tiene mucho que ver con el Valle de los Mumins, porque si algo que caracteriza la obra de Tove Jansson es, precisamente, que no tiene edad. Las largas noches de verano en el porche de esa casa pintada de azul y con forma de horno artesanal, justo ahí donde el río dobla antes de llegar al mar, están más allá del tiempo, de las manecillas del reloj: no son nuevas ni viejas, simplemente son.

Para mucha gente Tove Jansson es la autora de libros infantiles, y es cierto, aunque sólo sea una fracción de la verdad. Su obra, vista más de cerca, es tan rica, tan abarcadora, que es difícil definirla.

lustración para «Alicia en el País de las Maravillas», de Lewis Carroll (Foto servida)

Ella fue, sin dudas, no sólo una de las mejores novelistas de su país, sino de su parte del continente. En su tiempo, lideró el movimiento plástico en Finlandia, siendo su artista más destacada. Fue una caricaturista política valiente y mordaz. Ilustró obra de escritores consagrados como J.R.R. Tolkien y Lewis Caroll. Fue dramaturga y poeta, sus textos son incansablemente bellos. Y dio a luz una serie de libros ilustrados que, a pesar de haber sido víctimas de la hypercomercialización -tazas, corbatas, camisetas, animados asiáticos y todo lo vendible que resulte irrelevante al arte- aún respiran vida y trasmiten frescor y ternura.

Ilustración para «El Hobbit», de J.R.R. Tolkien (Foto servida)

En un período de cinco años Tove Jansson escribió «La familia Mumin», en 21 ejemplares de lo que ahora se llama «novela gráfica». 1886 tiras, 7000 dibujos. Bastaría mirar cualquiera de ellos, escogido al azar, para darse cuenta de tienen su aliento desde el comienzo hasta el fin, absolutamente: suyos los dibujos, los diálogos, la trama. Pero, además, los convierte en pequeñas novelas: son historias complicadas, profundas, al mejor estilo de Balzac o Tolstoi. Hace de cada componente una pieza perfecta e indispensable; cualquiera de ellas podría colgarse en la pared y admirarse: esto es arte.

Tove Jansson es personal. De bolsillo, como la pequeña My. Ese bolsillo en el que uno mete las manos cuando llega el otoño, para calentarse el corazón.

Tove Jansson, 1914- 2001. Escritora, ilustradora, pintora e historietista finlandesa, particularmente famosa por «La familia Mumin», que se cuenta entre las obras más famosas de la literatura escandinava.

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