Estatuillas de los Oscar. Su valor nominal es de 1 dólar y no pueden ser subastadas (Fuente externa)

El público está harto de los Zooms. Una ventaja tecnológica que nos trajo la pandemia, pero que ya es símbolo de ella misma. De ahí el rechazo. Esa hartura parece haber hecho mella en los organizadores de los Oscar, sobre todo después de las críticas, burlas y memes que recibieron los Globos de Oro.

Después de los fuertes rumores que corrieron como ciclones dentro del periodismo cinematográfico de que la Academia de Hollywood estaría valorando la idea de posponer la entrega de los Premios Oscar 2021, medios internacionales han informado que no, que la cosa se queda como estaba prevista y que los organizadores han decidido dar el salto a la gala con asistencia física, aunque esto suponga importantes gastos adicionales.

Los asistentes tendrán que guardar un periodo de cuarentena que irá en función de su lugar de origen. Aquellos nominados a la estatuilla que vivan en Los Ángeles, o en cualquier otro punto de Estados Unidos, deberán permanecer aislados cinco días antes de la ceremonia; mientras que para los nominados internacionales será el doble y tendrán que permanecer en cuarentena hasta 10 días. Además, a todos los que lleguen de fuera también se les requerirán dos pruebas covid previas a la ceremonia, cuyo gasto en un principio asumirá la propia organización. Según ha conocido Nota Clave, de fuentes de todo crédito, se ha establecido un estricto protocolo sanitario de pruebas de PCR u otras, al menos dos veces al día, al personal que esté trabajando en la producción de la gala de los Oscar, incluyendo todo el montaje previo, durante y después de la gran fiesta del cine mundial.

Medios especializados como Variety o The Hollywood Reporter, han escrito que la Academia quiere recuperar la esencia de las galas anteriores a la crisis sanitaria, por lo que está lidiando con las restricciones por la covid-19 aunque ello suponga todo un dispendio. Según se ha revelado, los asistentes tendrán que guardar un periodo de cuarentena que irá en función de su lugar de origen. Aquellos nominados a la estatuilla que vivan en Los Ángeles, o en cualquier otro punto de Estados Unidos, deberán permanecer aislados cinco días antes de la ceremonia; mientras que para los nominados internacionales será el doble y tendrán que permanecer en cuarentena hasta 10 días. Además, a todos los que lleguen de fuera también se les requerirán dos pruebas covid previas a la ceremonia, cuyo gasto en un principio asumirá la propia organización.

No obstante, las alertas siguen. La directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, Rochelle Walensky, advirtió sobre su sensación de «fatalidad inminente» y dijo que «tiene miedo» de una cuarta ola, a raíz de nuevos brotes de pruebas positivas de Covid en ese país. Por su parte el presidente Joe Biden está pidiendo a los estados que restablezcan la medida obligatoria del uso de mascarillas, ya que las variantes y la relajación anticipada de las restricciones han provocado nuevas oleadas, algo que ya está obligando a nuevos cierres en muchas ciudades europeas y otros puntos del mundo donde se encuentra actualmente una parte inusualmente grande de los nominados a los Premios de la Academia de este año.

Según ha publicado en Deadline el reconocido crítico de cine Pete Hammond, el pasado 18 de marzo los productores Steven Soderbergh, Stacey Sher y Jesse Collins enviaron una carta a todos los nominados informándoles que no habría opción de Zoom, como es el caso de prácticamente todas las demás entregas de premios en esta temporada afectada por la pandemia. En cambio, la carta indicaba que la única forma en que un nominado podría aceptar (al menos en el programa) sería aparecer en persona en Union Station, el nuevo lugar espacioso que AMPAS está utilizando para asegurar el distanciamiento social (el Dolby Theatre será utilizado para otros elementos del programa): un espacio que prometen seguirá estrictos protocolos de Covid, al igual que las medidas extremas que ahora se toman en películas y sesiones de televisión.

Entre los nominados ha existido incertidumbre. Unos han dicho que no vale la pena darse el viaje para tener la cara medio cubierta. Otros alegan que aún no han recibido la vacuna. Terceros que aún sufren los estragos de la enfermedad. La Academia mientras tanto recibe críticas por su requisito de asistencia en persona a medida que los aumentos repentinos de COVID-19 en Europa y otras partes del mundo provocan renovados problemas de salud y restricciones de viaje.

Los nominados fueron contactados directamente e invitados a participar en una conversación de Zoom ayer martes 30 de marzo con los productores de la gala: Steven Soderbergh, Stacey Sher y Jesse Collins, quienes les ofrecieron actualizaciones sobre el programa, incluidas las opciones para participar de forma remota, según reflejó The Hollywood Reporter.

Aún no se ha dicho la última palabra. Porque a fin de cuentas, la última palabra la tiene la pandemia y solo Dios sabrá lo que va a pasar. Faltan tres semanas intensas, mientras Europa se cierra otra vez. Al final, probablemente la Academia tenga que dar su brazo a torcer e incluir una variante (sino Zoom) de premios con remotos desde otros países donde no sea permitido que los nominados puedan viajar a EU, como por ejemplo Reino Unido que planea cerrar hasta mayo.

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