Doreen Colondres (Foto servida)

MIAMI. Decir que un plato no te gusta porque no es lo que esperabas, te podría hacer quedar mal, crear mal gusto entre los que comparten la mesa contigo y peor aún, puede hacer sentir incómodo a quien lo ha preparado. 

En el mundo hay miles de hierbas, especias e ingredientes. A eso le agregas, la diversidad de costumbres y tradiciones que hacen que una receta varíe por país, por ciudad, por pueblo, por familia y según el estilo de cada chef o persona en su cocina.

Hay que entender que hay una gran diferencia entre un platillo correcto, en donde la técnica y los ingredientes están bien utilizados y lo que pensabas que sería lo que llevarías a tu boca.  Por ejemplo, unos garbanzos guisados hechos por mi abuela, no sabrán igual a los que hace la mamá de mi amiga de México, los que probé en Grecia o los que hacen mis amigos en Madrid.  Cada persona usa su juicio, su entorno, su influencia y su estilo.  Incluso, yo podría hacer diez recetas diferentes de garbanzos guisados, según el país en el que me inspire y los antojos que tenga el día que los haga.

Los que trabajamos en la industria, tenemos un código de valorar todo lo que probamos, sin decir nada al chef o persona que cocina.  Y siempre sugiero lo mismo a mi familia.

En Estados Unidos estamos mal acostumbrados a devolver todo lo que no nos gusta, cuando que lo correcto es devolver solamente lo que está técnicamente incorrecto.  Por ejemplo, algo muy salado, muy picante, sobre cocinado, seco o crudo.  Pero cuando la receta está bien preparada y balanceada, no debe ser nunca juzgada por tu percepción. 

Entonces, si quieres quedar bien, tanto con el que ha cocinado, como con los que comparten la cena contigo, relájate, deja la expectativa fuera de la mesa y disfruta con mente abierta.  Una vida no es suficiente para saborear todas las cocinas del mundo.  Y recuerda, no te cierres a preparar lo mismo todas las semanas, es divertido viajar desde tu cocina, llevando ingredientes de otros países a tus platos.

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Doreen Colondres es una apasionada del mundo de la gastronomía. Es autora del Amazon Best Seller “La Cocina No Muerde”. Graduada en artes culinarias y certificada en vinos. Una viajera incansable, editora de cocina y vinos de más de 20 medios hispanos alrededor del mundo, portavoz de marcas y consultora. Reconocida por su chispa, que nos contagia a disfrutar del tiempo que pasamos cocinando y comiendo. Su misión es convencernos de que la cocina es divertida, relajante, fácil, romántica y más importante, saludable. “La cocina es una herencia y una tradición que hay que proteger, come rico y pásala sabroso”