Joseito Mateo, última presentación, noviembre del 2017, Palacio de Bellas Artes (Captura de pantalla)

SD. Joseito Mateo nació un día como hoy en 1920. Y en 56 días cumplirá un año que abandonó el plano terrenal.

Fue un gran artista. Era dueño de un estilo de cantar y bailar que estremecía multitudes. Y su presencia en el Festival Presidente invitado por Gilberto Santa Rosa, lo corroboró. Soñaba con reabrir El Patio de Joseito, y con volver a La Habana.

Fue un hombre en su vejez con gran sentido del humor, serenidad, un envidiable sentido del ritmo y un amor infinito por el merengue, pero también por toda la música caribeña, en especial, el son, el bolero, la plena, etc. Había sido productor discográfico y vivía la mitad del tiempo en Nueva York y la mitad en República Dominicana.

Los últimos días de El Rey del Merengue fueron de tristeza y sufrimiento. Estaba lejos de Nancy, la mujer que amaba. Y su salud iba mermando cada hora.

Fernando Báez, que falleció en un accidente de tránsito un mes y tres dìas después que Joseito, y quien suscribe fuimos a verlo el 30 de mayo al Hospital Militar y sabíamos que en esos momentos en que se retorcía como un viejo árbol azotado por el viento, sobre su cama, luchaba por no irse.

Joseito Mateo amaba la vida. Y vivió una vida compleja pero hermosa, como dice en el documental que comenzamos a rodar fernando y yo y que seguimos con sus hijos.

Acabo de hablar con el ministro de Cultura Eduardo Selman esta semana y le dije que queremos estrenar el documental sobre Joseito Mateo el próximo 6 de abril, dentro de un año, en el centenario de El Negrito del batey. Mientras tanto seguimos recabando el apoyo de inversionistas para terminar el documental que abarca su vida desde pequeño, hasta el cementerio. Otro de sus grandes sueños.

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