El jueves 30 de abril ha muerto en París, a los 79 años de edad, Tony Allen, quien para algunos músicos de gran renombre intelectual en el mundo ha sido el mejor baterista de todo los tiempos.

Allen fue, al menos, un baterista referencia dentro del afrobeat, pionero del género que desde los 18 años se dedicó por entero al instrumento de percusión que le dio fama.

La muerte de Tony Oladipo Allen (su nombre completo), que había nacido en Lagos, capital de Nigeria en 1940, fue a causa de un aneurisma aórtico abdominal.

Uno de los músicos más importantes del continente africano, el también nigeriano Fela Anikulapo Kuti, creador del afrobeat, y director de la banda Africa 70 de la cual Allen era baterista, expresó que «sin Tony Allen no habría afrobeat». E incluso que cuando tocaba parecía que estuviese tocando cuatro baterías a la vez.

Apodado como «El Abuelo del Afrobeat», Tony Allen era un artista autodidacta e intuitivo, que se nutrió de los ritmos yorubas así como de ritmos de otras etnias de Nigeria, para crear algo nuevo mezclando lo profundo y dilatado de ciertos toques locales, con la brevedad del chasquido del jazz norteamericano. Así que propició que las polirritmias yorubas de los tambores batá se fusionaran con el funk de James Brown, el jazz y otros aderezos aportados por la alta sociedad nigeriana.

Puede sonar a una exageración apasionada, pero alguna vez Damon Albarn, el vocalista y ex lider de la banda británica de rock Blur, dijo que Tony Allen era el mejor baterista del planeta. Y como si fuera poco, el productor británico multintrumentista Bryan Eno, considerado un visionario y un innovador en muchos campos de la música, lo describió como «quizás el mejor baterista que haya existido».

Siendo muy joven, seguidor de Max Roach (el baterista del famoso quinteto de Charlie Parker y Dizzie Gillespie) y Art Bakley (Jazz Messengers, entre otros), Tony Allen reconoció: «Sabía que no podía competir con los grandes bateristas de jazz estadounidenses porque ya eran superestrellas», recuerda: «Entonces, aunque quería hacerlo algo como lo que estaban haciendo, sabía que tenía que encontrar mi propio sonido combinando lo que hacían con los estilos con los que había crecido, y que me rodeaban en la casa».

Su encuentro con la suerte había ocurrido en 1964 cuando se unió a Fela Kuti para permanecer 16 años en Africa 70, orquesta de la que terminó yéndose porque al parecer Fela ya no era como antes musicalmente hablando y porque la orquesta vijaba rodeada de «parásitos… habían 71 personas en las giras y sólo 30 trabajaban realmente en la banda… Y uno se preguntaba ¿porqué?. Estas personas minaban la Fuerza y Música de Fela», había confesado años después, en 1991.

Tras salir de Africa 70, llegó el momento de renovarse y formar su propia banda, con la que graba No Discrimination en 1980; emigra a Londres en 1984 y luego a París, donde graba con King Sunny Ade, Ray Lema y Manu Dibango, y lanza N.E.P.A. en 1985. Avanza por el camino correcto musicalmente hablando y se atreve a deconstruir y fusionar al afrobeat con la electrónica, dub, R&B, y Hip hop, hasta desembocar en un rito que denomina como afrofunk.

Alguna vez Tony Allen dijo: «¡Si quieres que la música se quede, tienes que seguir moviendo!. ¡Es por eso que a menudo estoy colaborando con personas cuya música no suena como la mía! ¡Nunca olvido que wl Afrobeat es muy adaptable! Y lo que estoy tratando de convencer a la gente, trabajando con artistas nuevos como (el rapero británico) Ty, ¡es que Afrobeat puede trabajar con cualquier estilo de música! ¡Siempre y cuando mantengas el ritmo Afrobeat como núcleo, todo funcionará! Es por eso que me encanta trabajar con artistas que traen cosas completamente diferentes de lo que yo traigo. Ya sea que hagas rock, pop, funk, lo que sea, ¡solo tienes que aprender a sentir la arboleda y luego podemos comenzar a hacer buena música juntos!», expresó.

Allen participó como baterista en 100 álbumes, 20 de ellos con su propia banda, que se iniciaron con Jealousy, grabado en 1975, mientras tocaba y pertenecía a la orquesta de Fela Kuti, seguido de Progress (1977), en las mismas circunstancias. En 1998 lanzó Ariya, Black Voices, y un Ariya (remixes).

En el 2000 hizo Black Voices Alternate take Featuring Mike ‘clip’ Payne, y luego un Black Voices Remixed. Para el 2002 produjo Homecooking, Every Season, además Eager Hands & Restless Feet y en el 2004 Awa Band, y un disco Live. En el 2006 salió su Lagos No Shaking. El 2009 propuso Secret Agent y en el 2010 Black Voices Revisited.

Sus últimas tres producciones fueron: en el 2012 Afrobeat Makers (Tony Allen Rythms Revisited), en el 2014 Film Of Life y en el
2017 The Source.

He aquí una master class de Tony Allen:

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