«Con una tristeza inimaginable anunciamos el óbito del piloto de Jetman, Vincent (Vince) Reffet, fallecido esta mañana del 17 de noviembre durante un entrenamiento en Dubái», ha anunciado a través de su cuenta de Instagram Jetman, la compañía de Emiratos Árabes Unidos que aspira a «crear un futuro de individuos voladores que cambiará la forma en la que los humanos experimentamos el mundo».

«Vince era un atleta talentoso y un miembro muy querido y respetado de nuestro equipo. Nuestros pensamientos y plegarias están con su familia y con todos aquellos que le conocían y habían trabajado con él», dice el comunicado a la vez que explica que están colaborando con las autoridades para esclarecer las causas del accidente mortal.

El joven piloto francés tenía 36 años. Su proeza se hizo viral el pasado 14 de febrero cuando, propulsado por el equipo diseñado por Jetman, se elevó sobre la playa de Dubái y protagonizó un vuelo sobre el imponente horizonte de la urbe, dominado por Burj Khalifa, el techo del mundo con 828 metros de altura. «Un hito mundial en la búsqueda de un vuelo humano cien por cien autónomo: un despegue desde tierra para alcanzar un vuelo a gran altitud», dijo entonces un comunicado de la empresa.

Sin necesidad de lanzarse desde una plataforma, Vicent se había elevado por encima de la bahía de Dubái e inició un vuelo que llegó hasta los 1.800 metros de altitud, a una velocidad media de 240 kilómetros por hora. Entonces flotó, cambió de dirección y efectuó acrobacias acompañado por sus destrezas y las posibilidades de un equipo compuesto de un ala de fibra de carbono impulsada por cuatro pequeños motores a reacción.

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