James Gray y un afiche de la película (Fuente externa)

James Gray conoció por primera vez a su estrella de la película Ad Astra: Hacia las Estrellas en el Festival de Cine de Sundance en 1995. El largometraje con el que debutó, — Little Odessa — había sido exhibida a lo largo de una ruta que se inició en el Festival de Cine de Venecia en 1994. Pitt respondió inmediatamente a la película concretando una cita con Gray que — aunque se tardó más de 20 años en dar un fruto colaborativo — resultó en una amistad que perdura hasta la fecha.

Las películas de Gray siempre han tenido que ver con la profundidad del carácter humano y él ha sido un imán para talentos artísticos tales como Joaquin Phoenix (con quien ha hecho cuatro películas —The Yards, we Own the Night Two Lovers, y The Immigrant). Mark Wahlberg, Tim Roth, Vanessa Redgrave, Jeremy Renner, y Marion Cotillard.

Cada una de las películas de Gray se han estrenado en prestigiosos festivales fílmicos internacionales tales como Cannes y el New York Film Festival; pero Ad Astra: Hacia las Estrellas es la primera en regresarlo a Venecia en donde empezó su carrera con la premier de 1994 de Little Odessa. Ad Astra: Hacia las Estrellas es un proyecto que se ha estado desarrollando por casi una década. La historia sigue a un astronauta en una misión para encontrar a su padre perdido en los rincones más alejados de nuestro sistema solar.

Pitt interpreta al Mayor Roy McBride, cuyos sueños de viaje estelar vienen de su padre, el legendario astronauta representado por Tommy Lee Jones. Mientras que el padre de Roy ha estado perdido en el espacio desde que él tenía 16 años de edad, de repente este recibe noticias que quizás su padre aún siga con vida y que quizás sea el responsable de los ataques de estallidos de energía que están dañando a la infraestructura de la Tierra. Roy debe de viajar a través del sistema solar para conocer la verdad.

La película se estuvo conjuntando mientras Gray trabajaba para terminar The Lost City of Z, su película anterior, la cual marcó su primera colaboración con Pitt quien la produjo a través de su empresa Plan B. Fue durante el proceso de edición en The Lost City of Z — dice Gray hablando un poco antes de la premier en Venecia de Ad Astra: Hacia las Estrellas — que él y Pitt empezaron a hablar acerca de volver a hacer equipo para colocar a Pitt como la estrella de una de las películas de Gray por primera vez.

¿Cuáles fueron las semillas de la idea para AD ASTRA: HACIA LAS ESTRELLAS?

En algún punto alrededor del 2011, había leído acerca de la primera vez que se partió el átomo bajo las gradas del Stagg Field en Chicago. Cuando hicieron el experimento, hubo un anuncio que había el 99% de probabilidades que toda la materia conocida en el universo no sería destruida. En otras palabras, había el 1% de probabilidad que se daría tal destrucción. Lo mismo pasó para la primera prueba de la bomba nuclear en Nuevo México, en donde Enrico Fermi anunció que tenía alguna preocupación que había una posibilidad del 90% que todo el sur-oeste de los Estados Unidos no sería destruido si se hiciera la prueba. Desde luego, terminaron por hacer estos experimentos de cualquier manera.

Me pareció que esto fue terrible. ¿Qué pasaría si alguien saliera al espacio profundo y, de repente, le empezara a no importar la Tierra e iniciara algunos experimentos riesgosos? Ahora, eso finalmente no salió en la película, pero ese fue el inicio de mis pensamientos acerca de algo así por el estilo.

La película también explora la soledad que hay en el espacio. ¿De dónde vienen estas ideas?

Había leído acerca de la misión a Marte que están planeando para el 2033. Empezaron a hablar acerca de necesitar a personas que se pudieran sentir muy confortables sentados en un espacio confinado, los unos con los otros, en una cápsula durante un año y medio. Hablaron de la manera en que buscaban personas con una personalidad esquizoide como los candidatos perfectos. Pedían personas que estuvieran confortables con una limitada interacción social. No dijeron abiertamente “Estamos buscando a personas con una ligera condición del síndrome de Asperger,» pero eso era básicamente lo que estaban pidiendo.

Uno puede entender la razón de esto pues ¿qué le pasaría a una persona «normal» — entre comillas — que estuviera en un espacio que es considerablemente más pequeño que un cuarto promedio durante un año y medio? Hay muchas personas que creen que el confinamiento en solitario es un castigo mucho peor que la pena de muerte y que, al estar solo, empiezas a escuchar múltiples voces. En esas condiciones, nuestro sentido de la realidad se vuelve algo muy tenue en el mejor de los casos. Esa realmente va a ser la condición de ese tipo de viaje espacial; y es lo tratamos de mostrar en nuestra película. Tan solo éste hecho me pareció algo increíble.

Regresé al tema y recordé que no hace mucho, después de escuchar los comentarios iniciales de Neil Armstrong — después de abandonar la cuarentena cuando regresó de la Luna — usó un lenguaje que me pareció muy frío. «El sistema tiene una capacidad de empuje el cual es conmensurable con…” usted sabe, este tipo de lenguaje. Ésta es una persona que fue el participante principal en lo que yo podría llamar — con bastante confianza — tanto el mayor logro en la historia de la humanidad así como también el más extraño. Quiero decir, él estuvo caminando en otro cuerpo celestial y era totalmente incapaz de digerir o elucidar acerca de sus aspectos más metafísicos.

Me pareció algo muy paradójico, y luego pensé. ‘Bueno, es un gran tema para una película’. Me pregunté si Kubrick había pensado en esto pues él siempre fue — de alguna manera — un adelantado a todos con su película «2001: A SPACE ODYSSEY con Keir Dullea, pero eso no es de lo que trata finalmente la película. Es más bien una película tipo ‘el mito de los dioses’, la cual resulta interesante por sí sola. Me pareció que era algo que de alguna manera valía la pena explorar. Es decir, la gente que viaja más lejos es la que menos puede procesarlo todo emocionalmente hasta comprender lo que este viaje realmente significa.

Usted se pasa a un extremo con Roy McBride, quien nos dicen no entra en pánico con la presión y que permanece totalmente calmado y en control. ¿Piensa que es algo inevitable que finalmente la gente se tenga que desmoronar?

De alguna manera pienso que esto es verdad; al menos que estés hablando de una persona que está tan desconectada que es casi como si tuviésemos a un autómata haciendo el viaje. Quiero decir, ¿qué caso tiene emprender un viaje así si finalmente tenemos a alguien que realmente no puede sacar ningún sentido del viaje en el que han estado participando?

Sabe, ese no fue el caso con todos los astronautas que mandamos a la Luna. Lo interesante es la diferencia entre nuestra percepción de la Tierra — si estás orbitando a 300 kilómetros sobre la superficie, en donde la Tierra sigue siendo tu fuente primaria de referencia — en comparación a ir a la Luna en donde la Tierra se convierte en un globo pequeño.

Y solo estamos hablando de la Luna. Si vas a Marte, ¿qué significa esto? Y si vas a Neptuno en donde la Tierra se vuelve prácticamente invisible y el Sol se ve casi como una estrella… eso sería devastador.

Su relación con Brad Pitt como productor se extiende por algún tiempo. ¿Cuánto tiempo ha querido trabajar con él como actor?

Después de haber hecho TWO LOVERS — eso fue en el 2008 — la empresa de Brad me envió el borrador para THE LOST CITY OF Z justo antes que fuese publicada. La leí y me pareció fantástica. Por cierto, no tuve la menor idea del porqué me mandaron ese libro, aunque estoy eternamente agradecido. Esa película se tomó mucho tiempo en ser filmada, pero me quedé dentro de la órbita de la empresa de Pitt y ellos se mantuvieron dentro de la mía.

Hace mucho que había querido trabajar con Brad. Él se me presentó después del Festival de Cine de Sundance en 1995, así que lo he conocido durante mucho tiempo. Ahí él vio Little Odessa y le encantó. Él me buscó, lo cual fue maravilloso. Realmente estoy muy agradecido por eso.

¿Cuando le llegó la idea que este sería un buen proyecto para trabajar con Pitt?

Había empezado a trabajar en la película en el 2011, solo que originalmente había tenido en mente utilizar a alguno de los astronautas del Programa Mercurio. Uno de esos tipos de la Fuerza Aérea como John Glenn o Alan Shepard, gente de ese tipo. Irónicamente, jugueteé con la idea de tratar que FIRST MAN — la biografía de James Hansen de Neil Armstrong — se hiciera. Los derechos ya habían sido comprados y, finalmente, creo que Damien Chazelle hizo un muy bello trabajo con esa película. Esto se convirtió en algo muy distinto, obviamente, pero como base también había leído acerca de Neil Armstrong y me pareció que fue alguien muy interesante.

Después de haber terminando con THE LOST CITY OF Z, se la mostré a Brad y a él realmente le encantó la película y dijo «¿Qué quieres hacer enseguida? Yo dije, «Bueno, porqué no hacemos AD ASTRA: HACIA LAS ESTRELLAS? Y él dijo «Seguro, vamos a hacerla» lo que me pareció grandioso. No lo podía creer. Realmente no creí que él la haría hasta que me encontré con Brad en el set el primer día de filmación.

¿Por qué piensa que él debió de haber sido el actor de esta película?

De manera resumida yo diría que — para poder intentar crear algún tipo de subversión — uno tiene que empezar con el mito. Tienes que tener algo que subvertir. Creo que él trae consigo la noción que tenemos de la masculinidad americana. En algún sentido, esa idea es muy tóxica, pero la verdad resulta que ese no es Brad; él no esconde sus emociones o vulnerabilidad.

Creo que esas nociones han tenido efectos muy dañinos en nuestra cultura, y ha sido algo muy malo para los niños. Tengo dos niños propios y es muy difícil verlos — debido a la presión de sus compañeros — ir cayendo en esos modelos tradicionales de masculinidad. Eso puede ser algo que es muy dañino para nuestras almas… quería examinar eso un poco.

La única manera de hacer eso fue, de hecho, tener a una figura muy icónica en el papel principal pues entonces — si estás explorando a la toxicidad masculina y lo intentas hacer sabiendo que la estrella de tu película no está dañada — se convierte en una elección muy poderosa. Brad tiene esta cualidad. Él lo entendió de inmediato.

¿Qué le pareció lo que él aportó al papel?

Brad es un actor soberbio. Quiero decir, es raro, no es algo en lo que la gente piensa cuando piensan en él pues es toda una estrella del cine, pero tiene tremendas capacidades. Una de las cosas que lo hacen grandioso es que está totalmente dispuesto a ser vulnerable y no le teme a esto.
La única persona con la que realmente se puede sincerar en esta película es con una computadora; con las demás personas él tiene que mantener la guardia arriba. Supongo que con Ruth Negga es la única persona con la que cuando menos empieza a abrirse un poco… pero aún con ella él permanece muy en guardia.

Desde luego, uno nunca sabe lo que la gente va a opinar acerca de la película, pero no creo que tan solo porque se supone que el personaje debe de ser frío — o no tan frío, sino temeroso de la intimidad — esto significa que el actor es frío y tampoco implica que la película también sea fría. REMAINS OF THE DAY, me parece que es una película muy bella; no me parece para nada una película fría. Brad está increíblemente reprimido, pero eso no quiere decir que la película no está reconociendo ese tremendo acerbo de emoción que está debajo de la superficie. Eso es lo que realmente intentamos lograr.

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