Bolas gigante de piedra en la Isla Champ (Fuente externa)
Isla Champ, en el Ártico ruso (Fuente externa)

Hay quienes le han llamado “Canicas monstruosas” o “balones de los dioses”, son misteriosas esferas gigantescas ed piedra que pueden verse en una remota isla rusa.

Cualquiera podría pensar que han sido hechas por seres humanos, pero su procedencia es absolutamente desconocida, toda vez que la isla está y siempre ha estado, deshabitada.

 

Se trata de la isla Champ, situada en el Ártico, en la llamada Tierra De Francisco José o archipiélago de Fritjof Nansen, un archipiélago de Rusia localizado en el océano Glacial Ártico, al noroeste del archipiélago de Nueva Zembla y al este del archipiélago noruego de las islas Svalbard.

Piedras misteriosas en una ladera (Fuente externa)

La Tierra de Francisco José comprende 191 islas cubiertas de hielo con un área de 16.134 km², en su gran mayoría deshabitadas salvo algunas bases militares y científicas, pero con ausencia absoluta de población local. Administrativamente, todas las islas del archipiélago pertenecen al óblast de Arcángel o Arjángelsk (como es en ruso). El archipiélago fue descubierto oficialmente en 1873 por una Expedición austro-húngara al Polo Norte, dirigida por los exploradores polares Payer y Weyprecht, que las nombró en honor del emperador austriaco Francisco José I. En 1926 las islas fueron anexionadas por la Unión Soviética y sólo recibieron unos pocos habitantes que formaban parte de expediciones científicas o militares. El acceso por barco sólo es posible durante unas pocas semanas de verano y requiere un permiso especial. Allí en ese rincón remoto del planeta Tierra está la isla Champ, que toma nombre en sus 374 kms², de William C. Champ, líder de la operación de rescate que partió en busca de la expedición polar de Fiala Zeigler en 1905.

La cuestión es que el árido paisaje de esta isla está plagado de grandes (y pequeñas) esferas de piedra, de una perfección tal que parecerían creadas por manos humanas.

Las misteriosas piedras son de tamaños variados (Fuente externa)

Los científicos coinciden en que las piedras han aparecido de manera natural, pero no está claro cómo aparecieron. Hay quienes creen que aparecieron como peñascos pulidos por las aguas costeras, lo que podría explicar el origen de las pequeñas esferas redondeadas, pero no de las enormes esferas que se encuentran en la isla Champ.

Otra explicación popular es que se formaron bajo el agua y que tienen un núcleo orgánico. “Creo que se formaron en el agua de mar, en depósitos blandos compuestos de los restos de conchas hundidas y que se quedaron en el fondo arenoso”, declaró el geólogo austriaco, Sepp Fridhubera. “Las conchas eran de cuarcita, una roca sedimentaria que bajo la influencia del calor o la presión toma la forma de una estructura cristalina, y de marcasita, mineral compuesto como resultado de las reacciones químicas de hierro y azufre”.

Bolas gigantes visitadas por turistas científicos (Fuente externa)

El proceso de deshielo producto del cambio medio ambiental ha derretido los glaciares. Un análisis demostró que la marcaita es el principal elemento de conexión en las bolas. Después de que la Tierra de Francisco José saliera de las profundidades del mar y comenzaran a derretirse los glaciares, los depósitos sedimentarios se erosionaron, convirtiéndose en estas formas de piedra. Lo que no está claro si fue después de la glaciación, hace millones de años, o es en este deshielo que vivimos ahora.

Para Víktor Boyarski, investigador científico polar ruso, las bolas están hechas de arenisca, lo que puede apuntar a su origen orgánico: “Es una arenisca blanda que puede ser destruida. Los que han estado en la isla comprobaron que algunas piedras grandes se rompen en dos mitades y que las rocas más grande se desmoronan mucho cada año que pasa”.

Más bolas gigantes cerca de la orilla en Isla Champ (Fuente externa)

Las formaciones únicas han hecho que la isla se convierta en un destino popular para los turistas que visitan el Ártico. Al igual que el viento y el agua, los flujos turísticos pueden influir en el deterioro de estas rocas. Y no es por el hecho de tocarlas sino que hay algunos turistas que se llevaron algunas piedras como recuerdo.

Curiosamente, hay fenómenos naturales similares en la isla Heiss y en otras partes del mundo como Crimea, Kazajistán (Torysh), EE UU (Rock City, Kansas) y Nueva Zelanda (Moeraki Boulders).

Bolas de hielo en playa rusa (Fuente externa)

El 5 de noviembre del 2016 una vista extraña y hermosa recibió a los residentes del golfo de Ob, en el noroeste de Siberia, luego de que miles de bolas de hielo cubrieran un tramo de 18 kilómetros de la costa. El mismo fenómeno ocurrió en playas de Finlandia por la misma fecha.

Bolas de hielo en playa de Finlandia (Fuente externa)
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