Una de las vacunas (Fuente externa)

«Aplicarse la vacuna del coronavirus no es una carta blanca para ignorar las medidas de salud como el distanciamiento físico y el lavado de manos», ha advertido la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hay sin embargo quienes piensan que una vez que le han puesto la primera dosis pueden salir sin mascarillas a rodearse de personas, meterse en bares, abrazar a los amigos, como si ya estuviésemos en la normalidad.

Las vacunas son vitales para `revenir los efectos de la enfermedad a largo plazo, señalan expertos de la OMS. Pero creen a la vez que los casos pueden seguir aumentando aunque aumente la vacunación.

¿Por qué esto?

1. Las vacunas tardan en hacer efecto y no son efectivas al 100%

Tras la primera dosis, existe una buena respuesta inmune que se activa aproximadamente dos semanas después de ser aplicada. «Sin embargo, es realmente la segunda dosis la que luego aumenta esa respuesta inmune y la inmunidad ya adquirida se vuelve aún más fuerte después de su aplicación dentro de un período de tiempo más corto», señala la OMS.

«Si te expones al virus un día o una semana después de inyectarte, sigues vulnerable a la infección y puedes transmitir el virus a otras personas», ha dicho Julian Tang, virólogo de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

Incluso si uno se expone al virus varias semanas después de recibir las dosis requeridas, es posible volver a infectarse.

«Los datos disponibles sugieren que algunos individuos pueden seguir infectándose con covid, aunque sí que tendrían menos cantidad de virus y consecuentemente enferman menos que aquellos que no se han infectado o vacunado. De igual forma, pienso que el virus, una vez vacunado, será más difícil de transmitir», explica por su parte Andrew Badley, profesor de medicina molecular de la Clínica Mayo en Estados Unidos.

2. No hay suficiente gente vacunada

Israel, Emiratos Árabes, Reino Unido, Estados Unidos y Chile son los países con mayor cantidad de dosis suministrada por cada 100 habitantes.

En algunos de ellos ahora hay un nuevo repunte.

«No hay contradicción entre el aumento de los casos y las vacunas. Realmente estaríamos pidiendo algo que no se puede esperar de las vacunas. Las vacunas no actúan de inmediato», le explicó el doctor Juan Carlos Said, máster en Salud Pública por el Imperial College de Londres.

«En términos poblacionales, para bajar el número de hospitalizaciones y de muertes, la vacuna es efectiva cuando el 80% de la población está vacunada», informó.

3. Relajación ciudadana

«El aumento de casos tiene que ver principalmente con el relajamiento de las normas de auto cuidado durante el verano, lo que ha sucedido también en otros países del mundo», señaló el Ministerio de Salud de Chile.

Por su parte expertos en salud como Said, citado arriba: «Hay una fatiga respecto a la pandemia y, si al comienzo la población fue muy adherente a las medidas y restricciones, la fragilidad económica y social» hace que la población evada «las restricciones a la movilidad».

«Eliminar la covid de la faz de la Tierra sería grandioso, por supuesto, dadas las muertes y la destrucción que causa. Pero el único problema es que la erradicación solo ha sido lograda con un virus: la viruela, en 1980», señala el corresponsal de Salud de la BBC, Nick Triggle.

4. Distintos ritmos de vacunación en los países

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus advirtió recientemente a Gobiernos y farmacéuticas: «A menos que eliminemos el virus en todas partes, podríamos terminar en el punto de partida».

Tres cuartas partes de las personas vacunadas viven en 10 países ricos que suponen el 60% del PIB mundial en conjunto. Mientras que 130 países, donde viven 2.500 millones de personas, todavía apenas han podido comenzar a vacunar.

«Todos los Gobiernos tienen la obligación de defender a su propia gente, pero una vez que los países han vacunado a sus propios trabajadores de la salud y a las personas mayores, la mejor manera de proteger al resto de su propia población es compartir las vacunas para que otros países puedan hacer lo mismo», explicó el dirigente de la OMS.

«Esto se debe a que cuanto más tiempo se tarda en vacunar a las personas con mayor riesgo en todas partes, más oportunidades le damos al virus de mutar y evadir las vacunas», añadió.

Es muy importante, según expertos, mantener las medidas preventivas mientras las campañas de vacunación están en marcha para evitar la expansión de estas mutaciones.

«Si hay una transmisión incontrolada del virus, es decir, en un entorno sin normas de distancia social, sin confinamiento ni uso de mascarillas, las personas susceptibles de contagiarse se mezclarán con las vacunadas».

«Sin barreras, el virus puede transmitirse entre poblaciones, generando potencialmente variantes que escapen a la vacuna», explicó Julian Trang.

5. Los niños aún no tienen vacuna

Niña vacunándose (Fuente externa)

«Ahora mismo, el mundo se encuentra en una situación en la que todavía hay una transmisión muy amplia en muchos países, es decir, aún está fuera de control», explicó la experta de la OMS Katherine O’Brien en un informe.

«Por lo tanto, el tiempo que necesitemos para continuar con [las] precauciones [contra el coronavirus] dependerá realmente de lo que las comunidades y los países puedan hacer para realmente aplastar este virus, para acabar con la transmisión. Y de esa manera, las vacunas pueden hacer un mejor trabajo para prevenir la enfermedad», explicó.

El proceso de vacunación, por el momento, no va a alcanzar a todos los segmentos de la población. No existen todavía vacunas específicas para los niños.

«Así que, por el momento, esos grupos de edad seguirán estando en riesgo de contraer enfermedades e infecciones y podrán transmitirlo a otras personas», explica O’Brien.

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