Vista general de permafrost semiderretida en el Ártico cerca de Mould Bay, Canadá, en una imagen difundida el el 18 de junio de 2019 y tomada en 2016 por investigacdores de la Universidad de Alaska. Louise Farquharson/Handout (Fuente: cortesía de Reuters)

Las cosas parecen estar yendo hacia peores y a una velocidad en caída libre. Esta semana la revista científica “Geographysical Research Letters” ha publicado la investigación de un equipo de investigadores de la Universidad de Alaska Fairbanks, según la cual se ha descubierto que el permafrost del Artico canadiense se está derritiendo 70 años antes de lo previsto, lo cual ha colocado una mayor señal de alerta sobre el cambio climático.

La velocidad en que se está descomponiendo cada vez más la salud climática del plantea Tierra aturde a los científicos del mundo que se ocupan de este tema. El equipo científico ha quedado asombrado por los cálidos veranos que se han encadenado en la región, uno tras otro, lo cual ha ido derritiendo a una velocidad increíble las primeras capas de los bloques de hielo subterráneos, que llevaban milenios totalmente congeladas.

La agencia Reuter, por ejemplo, le dedicó un reportaje al tema esta misma semana, en el cual conversaron con el profesor de geofísica Vladimir E. Romanovsky, de la citada Universidad, quien aseguró “Lo que vimos era increíble”. Y subrayó: “Es un indicador de que el clima es más cálido ahora de lo que ha sido nunca en los últimos 5.000 años o más”.

Los descubrimientos del equipo ofrecen evidencias de la cada vez más creciente emergencia internacional en la que nos encontramos.

El artículo de la revista científica se basa en los datos que Romanovsky y sus compañeros analizaron desde su última expedición en 2016. El equipo utilizó un avión modificado para visitar zonas remotas, incluyendo un radar de la Guerra Fría que se encontraba a más de 300 km de cualquier asentamiento humano.

Cuando sobrevolaban el Ártico de Canadá, de repente vieron cómo el paisaje que habían visto hace una década o incluso menos, era ya irreconocible. La vista se había disuelto en un mar ondulado lleno de montículos: depresiones y estanques con una profundidad a la altura de su cintura. La vegetación, que antes era mínima por el hielo, entonces florecía.

El permafrost, tal y como lo indica la fotografía que ilustra este texto, había, prácticamente desaparecido. pocos años atrás ese paisaje era permanentemente blanco, y su derretimiento tiene que ver con la elevación de la temperatura de la Tierra, gracias a que la civilización humana se ha encargado de acabar con la naturaleza que había en la cual venía desarrollándose de manera normal. Ahora estamos ante la situación de que plantea le vamos a heredar a nuestros descendentes. La pregunta es: ¿podrá la civilización humana revertir la situación actual? Piense que aporte podría hacer Ud. ahora mismo.

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