En mayo del año que acaba de finalizar, después de asistir al festival de cine mas importante del mundo, pedimos un taxi de mayor capacidad pues en el que habían mandado, no cabíamos. Nos mandaron un Tesla futurista para viajar de Cannes a Niza.

Las puertas traseras se abren como alas de mariposa, no emite sonido por lo que parece que vas flotando, sobre todo en el tramo de autopista que va desde la salida de Cannes, atraviesa Antibes hasta llegar al aeropuerto a orillas del Mediterráneo que hemos visto crecer y mejorar servicios.

Lo más impactante es el panel lleno de señales, luces, mapas, algo que parece salido del primer Blade Runner o del más antiguo de los Star Worlds. A medida que avanzas en el panel donde está el mapa en 3D aparecen señalizaciones del mundo de la realidad aumentada, informes del estado del tiempo, la cantidad de minutos que restan para llegar, si acaso hay algún obstáculo en el camino, etc. Una especie de Waze del 2030.

A mi viejo Camry del 2007 debí ponerle nombre. Ha sido un fiel amigo hasta ahora, que solo me atrevería a cambiarlo por un auto eléctrico. Aunque el sueño sea tener un Tesla. Esto me recuerda aquel cuento memorable del no hace mucho fallecido escritor cubano Sergio Chaple: Ud también puede tener un Buick. Pues sí, y=cuando pude me compré un Buick, solo que en República Dominicana las piezas de estos autos que no han sido muy populares por acá, cuestan muy caras. De cualquier modo, me da pie, parafraseando a Chaple, aquello de Ud. también puede tener un Tesla, recordando a su vez el slogan de los años 50 de aquella marca de autos norteamericanos.

La cuestión es que Tesla ha patentado dos de los aspectos clave del Autopilot que permitirán la conducción autónoma total: la forma en que recoge y agrega datos de toda su flota de vehículos circulando por todo el mundo y el aprendizaje profundo a través del análisis de toda esa información. Y esto es gracias a una robusta red de telefonía. Lo mismo que se planteó en el pasado Claro Tec celebrado en el puerto de Sans Soucy con un éxito inédito para este tipo de ferias tecnológicas.

Conjugando estos dos aspectos del Autopilot confía Tesla que sus vehículos puedan ser 100% autónomos en la conducción en calles dentro de ciudades o autopistas, como la de Cannes-Niza, en el sur de Francia.

Brijesh Tripathi, Timofey Uvarov y Evgeny Fainstain (el primero de origen indio y los segundos de origen ruso) fueron los ingenieros inventores de esta patente.

Plantea Tesla, empresa que ha liberado todas sus patentes con el fin de acelerar la la fabricación de autos eléctricos, en su documentación, que la mayoría de sistemas de aprendizaje profundo para la conducción autónoma dependen de lo que los sensores de los vehículos sean capaces de captar y guardar. Luego los datos se adaptan para ser compatibles con un sistema de aprendizaje. En este paso se puede llegar a aplicar compresión resultando en una disminución de la resolución que puede impactar la calidad de la fidelidad de la señal de la información obtenida por los sensores. Obvio que estamos metidos en el mundo de la Inteligencia Artificial. Y obvio que el sistema de recogida y transportación de datos desde que se capturan hasta que llegan a los algoritmos y sistemas de aprendizaje profundo, hay que mejorarlo, según Tesla, para lograr un mejor análisis.

Estamos apenas poniendo los pies en el umbral de la puerta a un futuro salido de las películas y los libros de ciencia ficción, como los ideara Isaac Asímov, escritor que hoy cumpliría cien años de edad.

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