Ilustración del planeta descubierto (Fuente eterna)

Un grupo de científicos del Departamento de Física y Astronomía del University College London acaban de dar a conocer a través de la revista científica Nature Astronomy, el descubrimiento de un planeta situado a 110 años luz en el cual se ha detectado vapor de agua en su atmósfera. Este tipo de descubrimiento es por primera vez que se realiza, de ahí su importancia histórica y científica.

Se trata de un mundo rocoso, que resulta estar situado en la zona habitable de su estrella, que es la región en la que un planeta puede tener agua líquida en la superficie.

Se trata de K2-18b, una supertierra ocho veces más masiva que nuestro planeta y se ha convertido en el exoplaneta más prometedor en la búsqueda de planetas habitables.

El equipo de científicos que ha realizado el descubrimiento está compuesto por Angelos Tsiaras, Ingo P. Waldmann, Giovanna Tinetti, Jonathan Tennyson, Sergey N.Yurchenko, todos del Department of Physics & Astronomy, University College London, de Reino Unido.

En su informe publicado en la revista Nature Astronomy este 11 de septiembre, los científicos afirmaron que en la última década, las observaciones desde el espacio y el suelo han encontrado que el agua es la especie molecular más abundante, después del hidrógeno, en las atmósferas de los planetas extrasolares gaseosos calientes.

Siendo el principal portador molecular de oxígeno, el agua es un rastreador del origen y los mecanismos de evolución de los planetas. Para los planetas terrestres templados, la presencia de agua es de gran importancia como indicador de las condiciones habitables. Siendo pequeños y relativamente fríos, estos planetas y sus atmósferas son los más difíciles de observar y, por lo tanto, hasta ahora no se habían detectado firmas espectrales atmosféricas.

Las súper-Tierras (planetas más livianos que diez masas terrestres) alrededor de estrellas de tipo posterior, pueden proporcionar nuestra primera oportunidad de estudiar espectroscópicamente las características de dichos planetas, ya que son las más adecuadas para observaciones de tránsito, afirman.

«Aquí, informamos la detección de una firma espectroscópica de agua en la atmósfera de K2-18 b —un planeta de ocho masas terrestres en la zona habitable de un enano M7— con alta confianza estadística (Índice de Detectabilidad Atmosférica5 = 5.0, ~ 3.6σ (refs. 8,9)). Además, el peso molecular medio derivado sugiere una atmósfera que todavía contiene algo de hidrógeno. Las observaciones se registraron con el Hubble Space Telescope / Wide Field Camera 3 y se analizaron con nuestros algoritmos dedicados, disponibles al público5,9. Aunque la idoneidad de los enanos M para albergar mundos habitables todavía está en discusión, K2-18 b ofrece una oportunidad sin precedentes para obtener una idea de la composición y el clima de los planetas de zonas habitables», expone el informe.

«Los datos analizados en este trabajo están disponibles a través del archivo MAST HST de la NASA (https://archive.stsci.edu/) programas 13665 y 14682. Las listas de líneas moleculares utilizadas están disponibles en el sitio web de ExoMol (www.exomol.com). Los resultados finales e intermedios (datos reducidos, curvas de luz extraídas, resultados de ajuste de curvas de luz y resultados de ajuste atmosférico) están disponibles en el sitio web de University College London Exoplanets (https://www.ucl.ac.uk/exoplanets) y Open Science Sitio web de Framework (OSF) en https://doi.org/10.17605/OSF.IO/N7DQX».

Así mismo expusieron el software utilizado para producir los resultados presentados, el cual está disponible públicamente a través del sitio web GitHub de University College London Exoplanets (https://github.com/ucl-exoplanets/). Más específicamente, los códigos utilizados fueron Tau-REx (https://github.com/ucl-exoplanets/TauREx_public), Iraclis (https://github.com/ucl-exoplanets/Iraclis) y PyLightcurve (https: // github .com / ucl-exoplanets / pylightcurve).

Descubierto en 2015, K2-18b se convirtió en uno de los exoplanetas más prometedores para buscar huellas de agua en una atmósfera, pero este nuevo descubrimiento le sitúa como un objetivo prioritario para futuras observaciones con telescopios más potentes. Probablemente en la década próxima surja una tecnología en los futuros telescopios que permita acercar más aún el lejano planeta K2-18 b.

«Hay tres químicas atmosféricas posibles», explicó a la prensa Ingo Waldmann, coautor del estudio. «Una muy dominada por agua, con algo de hidrógeno. Otra dominada por un gas transparente, posiblemente nitrógeno, y otra en la que hay nubes», ha dicho. «Todas ellas encajan igual de bien con los datos disponibles ahora, pero todas indican una alta abundancia de agua», exponen.

Quizás algún día la oración «Aquí, informamos la detección de una firma espectroscópica de agua en la atmósfera de K2-18 b», sea compaginada con la memorable frase de Neil Armstrong cuando puso un pie en la Luna: «Este es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la Humanidad».

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