Vista aérea de los puentes entre los cayos de Samaná (Fuente Externa)

SD. Este viernes, viendo las espectaculares imágenes que nos regaló la expedición televisiva de Iván Ruiz y El Show del Mediodía desde Samaná, quedó evidenciado que esa zona es uno de los tesoros turísticos de República Dominicana, que debe promoverse más y venderse, con la seguridad de que el turista que viaje allí será bienvenido y tendrá unas vacaciones memorables.

Tiene Santa Bárbara de Samaná, además de la bendición de las ballenas que vienen a reproducirse entre los meses de enero a marzo, una bahía de ensueño con ese puente que une los cayos, que bien vale la pena, no solamente mantener, sino también enriquecer con buena iluminación y tal vez algún café y algún bar en algunos de esos cayos. Tiene cascadas, playas de verdad paradisíacas como la de Cayo Levantado, la de Las Galeras, la de Rincón, secretísima, de arenas como si hubiesen pintadas con café con leche y numerosos nidos de huevas adonde vienen a desovar tortugas. Dicho sea de paso, playa Rincón está incluida en una lista de Los 50 enclaves naturales más impresionantes de Latinoamérica

(https://www.traveler.es/naturaleza/galerias/los-50-enclaves-naturales-mas-impresionantes-de-latinoamerica/1497/image/72558)

Playa Rincón, en Samaná. Cuando no hay mucho sol, la arena se antoja color café con leche (Fuente Externa)

Samaná tiene aeropuerto, montañas, un bonito malecón, aceptable gastronomía que vale la pena propiciar su desarrollo, sobre todo la gastronomía lugareña, así como instalaciones hoteleras para distintos targets de público, y se proyecta construir allí un anfiteatro, para apoyar con la realización de conciertos, la afluencia de turismo nacional e internacional hacia la zona, limítrofe con Los Haitíses.

Este pedazo de la tierra del nordeste dominicano es una de las más auténticas reservas culturales de lo intrínsecamente caribeño.

En el 2019, 200 aniversario de Theodoré Chassériau

Pero tiene también uno lugares de interés histórico que bien vale la pena adecuar, desarrollar y explotar como parte del turismo cultural. Me refiero a la zona de El Limón, donde nació el 20 de septiembre de 1819 (harán 200 años el año próximo) Théodore Chassériau (1819-1856), para muchos el más importante pintor romántico francés, cuyas obras pueden ser admiradas en el museo del Louvre.

Chassériau, vestido. Autoretrato. (Fuente Externa)

Su madre, María Magdalena Couret de la Blagniére, hija de un exitoso terrateniente francés nacido en Saint-Domingue, también nació en Samaná; su padre, Bénoit Chassériau, era un diplomático y hombre de negocios francés que había venido a la isla con la fallida expedición del general Leclerc para intentar recuperar a Saint Domingue para Francia.

Huyendo de las batallas posteriores en la isla, la familia se mudó a Curaçao. Más tarde se mudaron de un lugar a otro, viviendo en Venezuela; St. Thomas (ahora parte de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos); Cartagena, Colombia; y Kingston, Jamaica. Desde allí, la familia se mudó a Francia en 1820. El anciano padre del pintor volvió a vivir en el Caribe y fue diplomático en Martinica, Colombia, Santo Tomás y Puerto Rico, donde murió en 1844.

A los 12 años, Théodore Chassériau comenzó a estudiar con Jean-Auguste-Dominique Ingres en París y luego fue influenciado por Eugène Delacroix. A los 16 años, había establecido su propio estudio. En París, frecuentaba figuras sobresalientes como Victor Hugo, Alphonse Lamartine, Alexis de Tocqueville y Théophile Gautier, quien fue un amigo íntimo durante muchos años.

Retrato de Ernest Chasseriau, (hermano del pintor a los 13 años, 1835), de Théodore Chassériau

Tuvo bastante éxito en Francia y hoy en día, sus obras se pueden encontrar en el Museo del Louvre (que alberga una gran colección de sus pinturas y dibujos), el Museo de Orsay y el Museo de Versalles, así como en numerosos museos de todo el mundo.

El 8 de octubre de 1856, Chassériau murió repentinamente en su casa en Flechier-Saint Georges Street (París), a la edad de 37 años. Había nacido con una comprensión profunda e instintiva de los tipos exóticos, de ahí su interés por retratar en sus lienzos esos rasgos de las distintas culturas orientales.

En mayo pasado estuve buscando su tumba en el cementerio de Montmartre en París, donde se suponía que estaba, según incluso el esquema de la entrada del mismo, pero no la encontré. Sencillamente no estaba allí.

Desnudo en el harem, Théodore Chaasériau

Un Centro Cultural en El Rincón

El Centro León que acaba de cumplir 15 años de vida esta semana, realizó hace 9 años una memorable exposición con obras del reconocido artista, curada y traída especialmente desde el Louvre. La muestra fue acompañada de conferencias, charlas y significó el redescubrimiento del significativo pintor para los dominicanos.

Desde 1980 existía (no sé si continúa existiendo) la escuela francesa Théodore Chasseriau, que cuenta contaba en el 2013 con 150 alumnos, y ofrecía un método de enseñanza reconocido por el Ministerio de la Educación Nacional Francés.

Se trataba o trata de una asociación sin fines de lucro, siendo cada padre de alumnos un miembro de la misma. La administración de los recursos está en manos de siete benévolos, elegidos por dos años. Convertirse en miembro de la asociación implica que los padres de los niños se comprometen con la vida de la escuela, al participar en la organización de los eventos como el carnaval, el cross, la fiesta de navidad o la kermés, entre otros, y ayudando a los niños a realizar sus tareas.

El establecimiento, homologado, lo que significa que es reconocido por la Educación Nacional Francesa, seguía o sigue la modalidad de enseñanza francesa en el extranjero, por lo que depende de la Agencia para la enseñanza francesa en el extranjero (AEFE). La escuela estaba o está abierta a todos los niños franceses, dominicanos y demás extranjeros. Ofrece programas de enseñanza franceses, en base a las clases del CNED (Centro Nacional de Educación a Distancia).

Esto ya es una excelente base.

Si no lo han hecho, sería necesario que los Ministerios de Cultura, Turismo y Relaciones Exteriores, crearan una comisión para la coordinación con Francia de la celebración de los 200 años del natalicio de Chassériau en El Rincón, que puede convertirse en lugar de peregrinación para artistas visuales y amantes de las artes plásticas de muchas partes del mundo, si se construye un moderno Centro Cultural Théodore Chassériau, con la escuela ya existente (ojalá exista) y un museo que incluya reproducciones de sus obras, información visual de punta, virtual e interactiva, traducida a varios idiomas, sobre la época de su nacimiento, de sus estudios en Francia y de su impronta en la cultura universal, entre otras instalaciones de interés.

El centro podría construirse en dos o tres etapas, pero al menos inaugurar una parte para esa fecha. Falta menos de un año. También podría realizar, con el apoyo de la Alianza Francesa y la Unesco, un concurso de gráfica con el nombre del artista francés, a la vez que talleres de enseñanza de la apreciación de las artes y de creación sobre todo para niños y jóvenes de las comunidades de toda la provincia. La comercialización de artesanías propias, etc., puede servir, además del cobro de la entrada para el autofinanciamiento del lugar.

Cuando se quiere, se puede. Estoy seguro que Francia acompañaría a República Dominicana en tan bonito gesto que serviría para seguir uniendo a los pueblos de los dos países.

Un gesto bonito sería (yo no sé si esto es posible, ta vez sea un poco kitsch o puede que ilegal) otorgarle la nacionalidad dominicana postmortem. En páginas sobre artes plásticas internacionales, como esta    sidewalks.ch se hace constar que era un artista dominico-francés.

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Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones