Quizás este sea el sitio más emblemático de la ciudad. ¿Cuánto recauda al año? (Fuente Externa)

SD. La Organización Mundial del Turismo estima que el turismo cultural representa cerca del 37 % del total del sector turístico y que va a tener unos crecimientos anuales de en torno al 15 %. ¿Estamos preparados en República Dominicana para esta realidad?

Ante la situación del cambio climático hoy es más perentorio que nunca tomar con seriedad las recomendaciones que desde hace años se hacen en torno al turismo cultural en el mundo.

Pero, sin legislación es poco probable que la imbricación de la Cultura en el Turismo en República Dominicana, pueda tener notables resultados.

El Ministerio de Turismo tiene una Dirección de Turismo Cultural y el Ministerio de Cultura otro semejante. Ambos se encuentran se saludan, se sonríen, tratan de hacer cosas a favor de lo que ellos saben muy bien es imprescindible… pero tienen las manos atadas. No hay legislación ni obligatoriedad que los respalde.

¿De qué manera uno le dice a una institución hotelera de capital extranjero, que es obligatorio incluir música dominicana tanto en la música ambiental como en la recreacional?

¿Cómo se le puede exigir a un hotel que las artesanías que se vendan no sean haitianas o taiwanesas, sino dominicanas?

El turista que viaja de Hamburgo o Arjangelsk, de Montreal o Sarasota, de Santiago de Chile o de Quilmes, de Burdeos o Dublín, de Bangkok o Ulan Bator, de Boston o Bogotá, quiere conocer algo diferente. Viene en busca de experiencias vitales que lo marquen por su positiva diferencia. No solo por sol y playa, que eso lo hay en muchos otros lugares.

Eso diferente está en lo esencialmente dominicano. El sol y la playa son universales. Lo dominicano pasa, es verdad por la gastronomía, que no a todos les gusta. Pero sobre todo pasa por la música, por los bailes, por las artes plásticas, y en general por las artes y la literatura.

¿Cuántas veces han visto los turistas que visitan al país a nuestros falsos Michael Jackson? Hablo de los Michael Jackson de caricaturas que se presentan una y otra vez, desde hace más de una década, en casi todos los escenarios de casi todos los hoteles.

¿Cuántos lienzos de cero calidad han traspasado nuestras fronteras, en esos falsos cuadros artesanales de procedencia haitiana, haciéndolos pasar por dominicanos?

¿Cuántos espectáculos «internacionales», casi siempre kitsch, y de calidad muy mediocre, tienen que espantarse los turistas que visitan el país?

¿Cuántos espectáculos «nacionales», casi siempre kitsch y de poca calidad, muestran el folclor dominicano en coreografías que se repiten hasta el cansancio?

Imitador de Michael Jackson en Hotel Iberostar Hacienda Dominicus de Bayahibe (Foto tomada por un turista anónimo)

Un aparte para la música

Algo extremadamente preocupante es en manos de quién está la promoción de la música dominicana. Los mal llamados «dj», que a lo más son unos «ponedores» de música urbana, tienen en sus manos la promoción internacional en nuestras fronteras de la música dominicana.

Esa es quizás el único canal de promoción de la música nacional que puede estar en manos nacionales. No hacerlo organizadamente, de manera bien pensada, es un error que lamentaremos.

El bajo nivel cultural y particularmente musical de estos jóvenes, encargados de difundir nuestra música nacional -pues ellos son los encargados de amenizar las piscinas, los bares, las discotecas y la música ambiental de cada instalación hotelera-, hacen recordar aquel viejo dicho de «la Iglesia en manos de Lutero».

Mientras estos jóvenes no sean debidamente preparados -no tecnológicamente, que ellos saben muy bien cómo funcionan sus equipos y herramientas-, sino desde el punto de vista de contenido, estamos fritos.

Hay que buscar soluciones urgentes para esto, pues cada vez más se sigue degenerando este aspecto dentro del mundo del turismo en el país.

Una puesta de El rey León por un grupo de animación de un hotel. ¿Se pagan derechos de autor? (Fuente Externa)

Hay que brindarles un curso intensivo de música dominicana, y una legislación que ponga orden en qué tipo de música deben colocar, además de la música urbana de calidad (que la hay), claro está, que no se trata de prohibir, sino de ampliar la oferta musical.

Lamentablemente estas cosas hay que legislarlas -como esta legislado el pago de derechos de autor-, pues son de extremada importancia, no siempre advertidas, para el desarrollo del turismo en nuestras fronteras y la salvaguarda de la cultura dominicana.

En Punta Cana existe una Fundación de Música y Arte, dirigida por el maestro Dante Cucurullo, que bien podría brindar un curso seminario o taller, al cual asistan obligatoriamente todos los Dj del Este, sobre música popular dominicana. Otros lo pueden hacer en la zona Norte, donde Fedujazz por ejemplo puede ser responsable de este tipo de seminarios o talleres.

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