El profesor de biología y ex soldado Dan Forester (Chris Pratt) desea estar con su esposa Emmy (Betty Gilpin) y los demás están viendo el Mundial de Fútbol cuando reciben una visita inesperada. Unos soldados llegan desde 2051 para advertir de una invasión alienígena que acabará con gran parte de la humanidad. Por ello, para tener una oportunidad contra los agresores, se recluta a personas de la población normal para viajar al futuro y luchar allí contra los alienígenas. En algún momento, Dan también tendrá el destino de volver en el tiempo y recibir compensación, todas las protestas contra ello son inútiles. No pasa mucho tiempo antes de que ya esté en medio de la acción contra los llamados «whitespikes». Aunque este destino le parece predeterminado, experimentará otra sorpresa en el futuro.

Este es uno de los motivos más populares del género de ciencia ficción: la Tierra está siendo atacada por invasores extraterrestres, sólo con fuerzas unidas se puede evitar la extinción de la humanidad, los ejemplos son interminables. Luego están los que tienden a ser involuntariamente graciosos cuando falta el dinero o el talento necesarios para crear una emocionante visión del futuro. A veces ambas cosas coinciden.

Definitivamente, La guerra del mañana no ha sido barata. Se dice que Amazon Prime Video puso sobre la mesa unos 200 millones de dólares para llevar a las pantallas domésticas este espectáculo de ciencia ficción, originalmente destinado al cine. Qué vieron exactamente los responsables en la película, que la querían para ellos a toda costa, no está claro en los aproximadamente 140 minutos de metraje. Claro, con Chris Pratt tienen una verdadera estrella de Hollywood que además ha convertido a Guardianes de la Galaxia en uno de los representantes más divertidos del género en los últimos años. En contraste con la aventura de buen humor de Marvel, esta se toma a sí misma muy en serio, mucho más de lo que la ridícula historia permite.

La idea básica es realmente interesante. Cuando las personas se teletransportan al futuro para salvar una catástrofe inminente, se trata de una variante interesante, del igualmente popular motivo de los viajes en el tiempo. Además, conlleva interesantes cuestiones morales. Sacrificarse a sí mismo para que otros puedan vivir décadas más tarde y que ni siquiera conoces necesariamente, es toda una declaración, especialmente en lo que respecta a la sostenibilidad. Sin embargo, es algo desafortunado que sólo se reclute a los que mueren antes de la guerra alienígena. Eso evita entonces la paradoja de la vuelta al futuro cuando la gente se encuentra con sus futuros o pasados. Pero como una gran parte de los importados se pierde en la lucha, falta alguien en el pasado, lo que luego lleva a otros cambios masivos en la línea de tiempo.

El guionista Zach Dean (24 Hours to Live) obviamente no tiene ningún interés en pensar en los eventos que describe, el público tampoco debería, en La guerra del mañana no tiene mucho sentido. Aunque quizá se puedan ignorar las diversas cuestiones relacionadas con el contenido, con mucha benevolencia, el dibujo de los personajes es más difícil. Incluso si Pratt está claramente tratando de desempacar su viejo encanto de amigo: Dan es una figura completamente carente de interés que se acaba de armar de alguna manera. Pero, es realmente malo cuando la película trata de convocar emociones, las escenas con el padre, interpretado por JK Simmons, están escritas con torpeza. Las del resto de la familia no son mejores.

Todo se muestra dentro de una dirección más bien comercial y del género de acción que explota positivamente un buen ritmo de montaje y un guión rápido que si funciona y va diseccionando bien los momentos de la guerra, creando una película en la que aburrirse es difícil, se pierde dentro de la caracterización de los personajes, que a pesar de estar presente, sigue siendo excesivamente superficial y precisamente esa bidimensionalidad no lleva al espectador a tener una buena implicación emocional dentro de la narración, sobre todo en los momentos de gran tensión donde la propia vida de los personajes está en peligro . El conjunto se sirve de excelentes interpretaciones del reparto entre las que destaca la de la comandante de Yvonne Strahovski, que vuelve a demostrar sus buenas dotes interpretativas tras la serie The Handmaid ‘s Tale.

Sin duda La guerra del mañana es una buena película de entretenimiento para todos los amantes del género de acción, pero también para aquellos amantes de los viajes en el tiempo que les encante analizar las incoherencias narrativas debidas a este recurso narrativo, que sin embargo no están del todo presentes aquí, aunque el futuro tenga un papel importante en el presente, que no voy a desvelar.

Probablemente es justo afirmar que este producto es más funcional dentro de una plataforma como Prime Video que en el cine, también debido a un buen, pero no emocionante CGI y una narrativa más entretenida, demostrando ser una película para ser consumida fácilmente y que por lo tanto la hace perfecto para el mundo que la verá bajo demanda. Lástima, sin embargo, del tema padre-hija que nunca llega a esos tonos y a ese desarrollo tan merecido.

Después de todo el director Chris McKay (The Lego Batman Movie) muestra talento en la puesta en escena de las de acción. Las localizaciones y los diseños de los alienígenas también hacen lo suficiente para quedarse con el espectáculo. Quien necesite una gran batalla del destino de ciencia ficción y ya esté suscrito al servicio de streaming, puede pasar el rato con esto. Pero apenas es una aportación notable al género, más bien es una película de serie B con mayor presupuesto, que por razones inexplicables se ha convertido en más y cuyo final invita a poner los ojos en blanco.

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