SD. Alberto Cortez regresa a República Dominicana, tan pronto como en siete días justos, el 29 de marzo, a cantar su sensibilidad a la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, de la mano de Big Show Pro, de Nestor Caro, quien ha confiado en el público que sigue a este ícono de la poesía cantada latinoamericana.

Las entradas van desde RD$7,580 en Special Guest, hasta RD$2,165 en balcones, pasando por RD$5,415 en VIP y RD$3,790 en general, según los precios que aparecen en la página web de Uepa Tickets.

A los 78 años de edad, el poeta e intérprete, ganador de un Grammy Latino a la Excelencia Musical, sobrevivió a un accidente cerebro vascular, y sigue cantando, aunque con limitaciones en un brazo -“huellas inútiles”, les llama-, pero con la voz potente.

El artista argentino, casado con la pintora belga Renee Govaerts desde 1964 y residente desde hace años en España, respondió amablemente un cuestionario que Nota Clave le envió.

P. Hace unos 15 años le entrevisté en un programa que yo tenía llamado Mundos Paralelos, donde hablamos de lo humano y lo divino. ¿Qué es lo más divino que ha encontrado a lo largo de su humanidad?

R. El poder disfrutar de la vida en su integridad.

P. La vida le dio un frenó cuando tuvo un accidente cerebro vascular. Al cabo de varios años de lo ocurrido y con marcas evidentes en su físico, ¿pensó dejarlo todo? ¿Qué lo trajo de nuevo a la escena?

R. Hay cosas en la vida que se prestan a ser olvidadas, sobre todo cuando a su paso no han dejado huellas tan profundas como inútiles.

P. Hay conciertos grandes con mucha gente y conciertos pequeñitos íntimos, a veces muy importantes. ¿Cuáles son los que le llenan más?

R. A mí lo que me llena de verdad es la música, lo demás forma parte de las consecuencias de los gustos de la gente.

P. Detrás de cada canción hay una anécdota. Hay casos en que las anécdotas son excelentes. ¿No ha pensado en publicar un libro con ellas?

R. Conozco muy bien , mis limitaciones literarias, por lo tanto disfruto del arte en todos sus sentidos.

P. ¿Ha dejado de escribir canciones? ¿Hay alguna nueva en repertorio?

R. Siempre existe alguna idea a desarrollar y por supuesto que ideas no faltan.

P. ¿Por qué siempre o casi siempre se ha vestido de negro en la escena?

R. Por comodidad.

P. ¿Ud que lleva mucho más de medio siglo en el arte, se imagina este mundo que estamos viviendo de la desmusicalización de lo musicalizado, de la letrinización de las letras?

R.Contesto con otra pregunta: ¿Se imagina alguien un mundo sin el canto de los pájaros?

P. ¿Cuál ha sido la mayor revelación espiritual que ha tenido en su vida?

R. La coherencia.

P. ¿Si tuviera que confesar algo en el minuto final de su vida, lo haría con un poema o cantando una canción?

R. Nunca se me ha ocurrido ni sentir eso, ni siquiera pensarlo.

P. ¿Y si tuviera que dejar un epitafio para su tumba, cuál sería?

R. Dejemos eso, para cuando inevitablemente suceda.

P. ¿Se considera un hombre alegre o más bien triste?

R. Soy un hombre con todos los defectos habidos y por haber.

P. Finalmente, en estos tiempos de redes sociales, y del streaming, ¿cómo le gustaría conquistar a los jóvenes dominicanos para que asistan a sus conciertos.

R. Con ganas de compartir emociones.

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