'Balanza'. Obra del poeta Nicanor Parra, de la seire 'Trabajos prácticos' (Foto servida)

ESPECIAL DE RAUL RIVERO, PARA NOTACLAVE.COM

MIAMI. De un cuaderno de 29 piezas sin grandes brillos ni depresiones titulado Cancionero sin nombre, publicado en 1937, y con la presencia algo más que fantasmal de Federico García Lorca, Nicanor Parra (Chile, 1914-2018) tuvo que viajar por medio mundo y asimilar por encima de sus estudios de física y matemáticas, las lecturas de Ezra Pound y William Blake, por ejemplo, sufrir y reflexionar, para, 16 años después -en 1954-, presentarse ante el mundo como el fundador y sacerdote supremo de la antipoesía.

El libro se llamó Poemas y antipoemas y el mecanismo que le abrió la puerta a esa visión del universo poético comenzó a moverse en Parra hacia los finales de los años 40, según escriben los expertos. La experiencia de la vida cotidiana tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, su experiencia allí de la modernidad. Dice Berta López Morales que «la lectura meditada de Eliot, Pound, Kafka, las películas cortas de Chaplin y los documentos del surrealismo, le ayudan adquirir conciencia del oficio del poeta, a disciplinarse en el trato desprovisto de retórica del lenguaje».

La obra de Parra incluye libros fundamentales para la literatura hispanoamericana: La cueca larga, Versos de salón, Manifiesto, Canciones rusas, Obra gruesa, Los profesores, Emergency poems, Artefactos, Sermones y prédicas del Cristo de Elqui y Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui.

El poeta Nicanor Parra estudió ciencias en diversas universidades. Trabajó toda su vida como profesor de Física y Matemáticas. Recibió los premios Cervantes y Reina Sofía y algunos de los más destacados que se entregan en su continente. Me gusta terminar esta nota del gran antipoeta con estos versos que son inocentes del universo poético y desconocen sus fronteras: Hoy es un día azul de primavera/ creo que moriré de poesía, / de esa famosa joven melancólica/ no recuerdo ni el nombre que tenía. / Sólo sé que paso por este mundo / como una paloma fugitiva: / la olvidé sin quererlo, lentamente, / Como todas las cosas de la vida.

Esperamos tu comentario