Cartel de una de las salas de la 28 Bienal de Artes Visuales (Fuente externa)

Un grupo de importantes personalidades de las artes visuales, reunidas en tres grupos creativos La Bienal Invisible, La Otra Bienal y La Cooperativa, han enviado a Nota Clave una carta abierta donde llaman la atención acerca de la negligencia de las autoridades culturales por la ausencia de la Bienal de Artes Visuales que ya dura un quinquenio. La última realizada fue en el 2015, de manera que debía realizarse en 2017 y en 2019, pero ni una ni otra han sido posible.

Se trata de uno de los eventos más longevos del Caribe, sino el más, pues fue concebido e iniciado en el año 1942. Se suponía que el evento se realizaría en la reinauguración del Museo de Arte Moderno que tampoco ha sido posible.

Inauguración de la pasada Bienal de Artes Visuales, con la presencia del entonces ministro José Antonio Rodríguez (Fuente externa)

A continuación el texto íntegro y al final los firmantes del mismo:

«La Bienal Nacional de Artes Visuales es concebida e iniciada en 1942 y desde entonces es uno de los espacios culturales más importantes de nuestro país. Esta significativa instancia no se celebra desde el año 2015 como consecuencia de la negligencia de las instituciones responsables de su ejecución y buen funcionamiento: el Ministerio de Cultura y el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo (MAM).

La 29 Bienal Nacional de Artes Visuales debió ser inaugurada en 2017 y la 30 Bienal debió suceder en 2019. Sin embargo, tras varios cambios de fecha para los que se adujeron razones de ampliación de la participación hasta renovaciones de la edificación que aloja el Museo de Arte Moderno, el día 16 de diciembre de 2019, un día antes de la nueva fecha de inauguración de la edición 29, el Ministerio de Cultura liderado por Eduardo Selman, así como María Elena Ditrén, quien dirige el Museo de Arte Moderno desde hace 16 años, a través de un comunicado informaron que la Bienal no sería inaugurada, siendo “pospuesta” una vez más.

Los artistas visuales, curadores y gestores que trabajamos desde hace años a favor de la revisión, actualización y constancia de la Bienal Nacional denunciando los descuidos e inercias de su gestión, el cuestionable manejo institucional y la poca transparencia en cuanto a la utilización de los recursos públicos que le corresponden, no reconocemos dicha posposición repetidamente anunciada. Consideramos que posponer un proyecto de cualquier naturaleza significa un retraso de pocos meses, comunicando con anterioridad las nuevas fechas previstas y la continuación ininterrumpida de los procesos para su ejecución, este no ha sido el caso. Lo que entendemos que ha sucedido, como comunidad de trabajadores la cultura, es la cancelación del evento, realidad que ni el Ministerio de Cultura, ni el Museo de Arte Moderno quieren admitir.

Es clave mencionar, igualmente que un gran número de artistas, confiando en las autoridades de la institución y el ministerio depositaron obras para la edición 29. Estas obras han quedado almacenadas en el Museo de Arte Moderno por casi dos años y sin ninguna explicación. Nos parece desafortunado que en todo este tiempo el Ministerio de Cultura y el Museo de Arte Moderno no hayan emitido un comunicado formal dando explicaciones a los artistas sobre el estado de sus obras y las posibilidades de su recuperación.

Desde julio del 2017 se han utilizado como excusa, para el incumplimiento del compromiso bienal, las remodelaciones de la infraestructura física del Museo de Arte Moderno, de las cuales tampoco se ha informado y no se sabe estado, progreso y posibles fechas de término. Se debe recalcar, una vez más que la Bienal no debe estar supeditada a un edificio particular y debe tener su propio comité permanente de gestión, como se hace sin ningún problema con las ferias del libro. Precisamente la demanda desde la comunidad artística ha sido propiciar una bienal que sea vinculante en todo el territorio nacional y pueda suceder simultáneamente en distintos lugares del país.

Las bienales, en tanto espacio conceptual donde dialogan las distintas reflexiones intelectuales desde el campo de las artes visuales con relación a sus circunstancias temporales, representan momentos imprescindibles en los cuales la sociedad puede pensarse. Su cancelación evidencia las precarias condiciones de las instituciones estatales culturales en República Dominicana, la consecuente carencia de políticas culturales definidas y la intención de erradicar el pensamiento crítico desde estas esferas.

No queremos dejar pasar este proceso de transición gubernamental sin denunciar las circunstancias en que la actual administración deja la gestión de la cultura y en específico de las artes visuales, en República Dominicana.

Firman:
La Bienal Invisible, La Otra Bienal y La Cooperativa.

Por La Bienal Invisible:
Guadalupe Casasnovas
Raúl Morilla
Rosalba Hernández
Ruahidy Lombert

Por La Otra Bienal:
Alex Martínez Suárez
Amy Hussein
Ana Agelán
Jorge González Fonseca
Laura Bisonó Smith
Luis Graham Castillo
Miguel Piccini
Nicole H. Alvarado
Orlando Isaac
Yina Jiménez Suriel

Por La Cooperativa:
Charlie Quezada
Engel Leonardo
Fermín Ceballos
José Morbán
Julianny Ariza
Karmadavis
Laura Castro
Maurice Sánchez
Natalia Ortega Gámez
Pascal Meccariello
Raquel Paiewonsky

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