La despedida de Willie Colón a la salida de la Catedral de San Patricio, de Nueva York, fue con una contundente muestra de cariño, admiración y respeto de músicos tanto de su agrupación como de otras, con trombones, un saxo y un cuatro puertorriqueño. esto en medio del dolor por la pérdida del maestro de 75 años de edad. Ocurrió al ritmo de la Murga de Panamá, un tema creado por él y Héctor Lavoe en 1971.
Es triste que tenga que morir alguien para que se le reconozcan sus aportes. Willie Colón, nacido en el Bronx, de padres puertorriqueños, fue una de las principales vigas de la salsa, por su autenticidad, originalidad e inquieta creatividad. A los 17 años publicó su primer disco: «El Malo».
He leído con pavor a un colega colombiano le llamó El Malo, pero por lo que él llamó “inconsecuencia política”, es decir, ser de derechas. ¿Y acaso es malo ser de derechas? ¿Solo se puede ser de izquierdas? ¿De nada valen las experiencias personales, los gustos, las querencias? ¿Esa es la democracia que practican algunos?
Fue un un autor de mucha creatividad.
Willie Colón hizo más de un aporte a la salsa y a que la vida fuese mejor. Desde el punto de vista de la estructura musical, le dio protagonismo al trombón dentro de la orquesta. Y en sus arreglos siempre ese instrumento de viento tuvo primacía.
Fue, probablemente, el primero que incluyó arreglos sinfónicos con cuerdas de colchón en muchos de sus temas.
Sus canciones fueron poéticas, profundas, generosamente líricas, pero de un lirismo diferente, donde el amor se entremezclaba con elementos de lo cotidiano, rehuyendo al romanticismo ñoño. Sus letras abordaban, con valentía, otra realidad poco abordada en la música hasta ese momento. Tuvo influencias, sí. Lo que venía haciendo la llamada Nueva Trova cubana, y en especial el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC bajo la dirección del maestro Leo Brower. Eso se siente en algunos temas. Y en ese aspecto la colaboración entre Rubén Blades y Wiille fue trascendental también porque unía dos puntos de vista diferentes sobre la vida en un mismo aspecto: lo social.
Hoy día releer cualquiera de sus canciones, es adentrarse a una poética que atrajo hacia sí a creadores e intérpretes como Héctor Lavoe y el propio Blades.
Ejemplo de sofisticación de su propuesta personal es Fantasmas (1981), su segunda producción en solitario, producido para el sello Fania Records. Con: “Fantasmas” continuó con los coros femeninos, siendo su estructura menos ambiciosa en cuanto a la orquestación y la producción en general. Wiille Colón compuso cinco de las ocho canciones del disco, donde destacaron: el merengue con elementos del rock, del samba, del reggae, y de la música sinfónica “Amor verdadero”; la para mí insuperable «Mi Sueño»; la samba salseada «Oh, que será” del compositor brasileño Chico Buarque y “Toma mis manos” la canción que cierra el álbum.
El WIllie Colón de «Fantasmas» era ya un músico hecho y derecho, en plena madurez, un músico desarrollado, una de las más columnas más reconocidas de la industria salsera. Menos gustada en aquel tiempo «Volar a Puerto Rico», fue un tema con aires bien marcados de la plena, y en vez de un cuatro, la guitarra fendler eléctrica, elementos del jazz y del samba y sinfónicos.
En ese disco está el merengue «Amor verdadero», que iba a ser un tema a ritmo de «disco music», sin embargo optó por resaltar el merengue de base a sugerencia del colombiano César Miguel Rondón.
Otro tema, «Al dormir», es una balada de amor, completo con cuerdas y todos los efectos necesarios.
Pero de todos los temas «Mi sueño», más conocido como «Bohemía», es un manifiesto poético y una de sus mejores creaciones. La letra encierra ciertos misterios. Como su quinto verso, donde habla de abelos o avelos. El tema arranca con la clave del son y cuerdas sinfónicas, que van armando un entretejido con elementos del samba y el cuatro puertorriqueño en ritmo total de plena.
Mi sueño
Yo quiero esconderme, nena, bajo de tu saya para huir del mundo
Pretendo también suavizar el enredado de tus cabellos
Dale una transfusión de sangre a este corazón, que es tan vagabundo
Mas dejo de hacer mis dengos y prenderte velas para mis abelos
Mas dejo mi alucinamiento de hacer trabajos para mis afectos.
Tú quieres ser exorcizada por agua bendita de mi mirada
Qué bueno es ser fotografiado, mas por las retinas de tus ojos lindos
Me dejas hipnotizarte y acabar de ver su agonía
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía.
Yo quiero ser pacificado por el aguardiente de tu amor profundo
Qué bueno es ser fotografiado, mas por las retinas de tus ojos lindos
Borrando la palabra «pena» en el diccionario de la vida mía
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Matando con una sonrisa de los labios tuyos mi melancolía
Y vente a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía.
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía
Tu boca dice que tú no quieres pero tus ojos dicen «mentira»
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Mas dejo de hacer mis dengos prendiendo velas pa mis letanías
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía
Es que yo quiero hipnotizarte con las notas de mi melodía
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Ay, nena linda, dime que sí y tu condena terminaría
Y ven a curar tu negro que llegó borracho de la bohemía
Yo quiero esconderme, nena, bajo de tu saya para huir del mundo
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía
Yo quiero ser pacificado por el aguardiente de tu amor profundo
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía
Da vergüenza esta condición, quitame esa melancolía
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía
Y ven a curar tu negro, que llegó borracho de la bohemía.
El tema arranca con una declaración de trombones sobre un colchón de cuerdas. Y enseguida la voz grave de Willie Colón.
El hecho de que se acentuara la í y no la e, fue un asunto de acomodamiento de la palabras para que rimase consonantemente con agonía, mía, melancolía, (la única rima asonante es mentira), letanía, terminaría. Una licencia poética, como ha aclarado el colombiano César Miguel Rondón, autor de El Libro de la Salsa.
Lo muy destacable es la perfecta conjunción de letra, melodía y ritmos que se mezclan. Después de cada estrofa y antes de exponer el coro percute el bajo de cuatro cuerdas, un efecto solo posible en el bajo eléctrico ya que en el contrabajo es poco perceptible. Un detalle de color es la inclusión del fraseo del cuatro puertorriqueño que tanto se parece al laúd cubano.
«Yo quiero esconderme negra bajo de tu saya para huir del mundo» es una declaratoria de sensualidad, pero a la vez de fragilidad de ese hombre que regresa de la «bohemía».
Mucho queda por escribir y analizar del músico Willie Colón y sus aportes. Temas que aún hoy 45 años después se escuchan.
Canciones del disco FANTASMA:
A1 Oh, Que Sera?, de Chico Buarque de Holanda
A2 Sueño De Papelote, W.C.
A3 Mi Sueño W.C.
A4 Celo W.C. comienza con violines y vientos.
B1 Amor Verdadero
B2 Volar A Puerto Rico
B3 Al Dormir
B4 Toma Mis Manos

Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones. Productor y co-guionista del filme Dossier de ausencias (2020), productor, co-guionista y co-director de El Rey del Merengue (en producción, 2020).







