
El cerco se va cerrando. Poco a poco, a veces con grandes zancadas. Parecería un diseño milimetricamente pensado. Pero no, es la caída al vacío de la civilización tal y como la conocemos.
Encumbrar a Bad Bunny con los premios más importantes de los Grammy Awards, que son los más importantes del mundo, significa ni más ni menos que el triunfo final del Reino de la Mediocridad.
La especie humana ha colapsado. Asistimos a la badbunición de la cultura. Un fenómeno, tan grave que artistas de la talla de Ruben Blades, lo refrendan. Todo, probablemente, por esa venita de odio velado contra los gringos.
Este fin de semana muchos vieron el mediotiempo del Super Bowl como la gran hazaña cultural de los latinos, en especial de los puertorriqueños. Como si le hubiesen desembarcado guerrillas de la izquierda, que hubiesen tomado la Gran Manzana en Nueva York, y la Casa Blanca y el Capitolio en Washington.
¡Cuán equivocados están!
Flaco favor le hacen a la cultura latina, reducida a una persona que no se ha enterado qué cosa es el canto. Cuando se presentó aquí, más de la mitad del show fue con playback, o sea sin músicos en escena
Que Puerto Rico haya dado artistas como Danny Rivera, Andy Montañez, Lucecita Benitez, El Gran Combo, Ricky Martin, Marc Anthony, Gilberto Santa Rosa, Olga Tañón, Daddy Yankee, Don Omar y que sea el peor de todos quien los represente, y se sientan orgullosos, quiere decir, que todo se fue a bolina, que importa un bledo la calidad, que se perdieron todas las batallas culturales.
Los próximos 30 años, si no sucede algo que “lo borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve”, serán del olvido absoluto de todo lo creado por la humanidad hasta este momento.
Comparar a Michael Jackson con Bad Bunny es una gravísima herejía: señal del fin de los tiempos. ¿Cómo comparar la belleza del canto de un ruiseñor, con el de una pardela balear? A veces me pregunto si el propio Bad Bunny no padece del síndrome del impostor.
Pena del país que se vanagloria por la mediocridad, teniendo tantas riquezas, tan digno y con una historia maravillosa. Creo que Ismael Rivera y Tite Curet se deben estar revolcando en la tumba.
Baste, como punto final, con este ejemplo:


Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones. Productor y co-guionista del filme Dossier de ausencias (2020), productor, co-guionista y co-director de El Rey del Merengue (en producción, 2020).







