TOKIO. En el año 1984 apareció en los televisores de aquella época, donde el blanco y negro seguía prevaleciendo en buena parte del mundo, aunque Japón iba a la delantera con el color, una serie de animados llamada Transformers en la que los vehículos se convertían en robots. Enseguida la venta de juguetes de ese tipo de hizo popular. Todos querían tener un Transformers, pocos podían.

Esto parece ser cosas de marcianos. Y como dice el viejo tema de Rosendito Ruiz que en paz descanse, Los marcianos llegaron ya y llegaron bailando el chachachá. habría que parafre=asearlo y decir: Los Transformers llegaron ya y llegaron bailando el chachachá.

En el 2007, la idea de los Transformers se volvió a popularizar con la saga de películas basada en la serie que ha recaudado USD 3,7 billones en los cinco filmes dirigidos por Michael Bay.

Un grupo de ingenieros de Brave Robotics, SoftBank subsidiary Asratec y Sansei Technologies, motivados por la serie, se dieron a la tarea de construir uno de estos robots que funcionara en la vida real.

Pues ya Transformers existe en la vida real. El primero ha sido una creación de 3,6 metros que se transforma en 60 segundos de un humanoide parado en dos piernas, a un vehículo tipo auto deportivo de alta gama.

El auto-robot nombrado J-deite Ride, puede hacer su metamorfosis con un pasajero adentro sin que le suceda nada.

“Yo crecí soñando que los robots eran capaces de este tipo de cosa, esa fue mi motivación para desarrollar este robot”, dijo Kenji Ishida, CEO de Brave Robotics quien exhibe el aparato creado por él y que será presentado en diciembre en uno de los parques de dic=versiones de Orlando, Florida.

En el 2017 el ruso Genady Kocherga y su hijo Serguei convirtieron un auto Lada en un Transformer, después de haber visto el principio realizado en una feria de Singapure en un auto pequeño de juguetes. No obstante esta versión japonesa parece ser superior.

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