Corte de cinta de la feria del libro (Ministerio de Cultura)

SD. Este jueves se inauguró la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, dedicada a Guatemala, con la presencia del presidente Danilo Medina y la primera dama Cándida Montilla de Medina; la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, el ministro de Cultura dominicano, Pedro Vergés y el ministro de Cultura de Guatemala, José Luis Chea; el ministro dominicano de Educación, Andrés Navarro; el embajador de Guatemala en el país, Ruddy Armando Coxaj; la directora de la feria, Ruth Herrera y Carlos Hernández, hijo de Lupo Hernández Rueda, a quien está dedicada la feria.

Según la nota de prensa del Ministerio de Cultura, el funcionario también habló sobre los cambios que en su gestión ha experimentado la FILSD, cuyas tres últimas han sido organizadas bajo un régimen austero, alcanzando ahorros que ascienden a 53 millones, si se compara esta edición de 2018, organizada a un costo de 82 millones de pesos con la de 2015 que ascendió a RD$150 millones.

Al destacar las peculiaridades de la inaugurada versión de la FILSD, Vergés dijo que la misma es un reflejo de la transformación que su gestión realiza en el Ministerio de Cultura en sus diferentes órdenes, dice la nota.

La Política Cultural que ha ido imponiendo el ministro de Cultura Pedro Vergés -que no creo sea la del gobierno del presidente Danilo Medina, me consta-, parece ser el desmontaje pieza a pieza de todo lo que se había logrado hasta su llegada; la retaliación contra las anteriores gestiones, especialmente, insidiosamente, contra la gestión del cantautor José Antonio Rodríguez; y la afanosa virtud de tener muy poco -para no ser absolutos- que mostrar realmente profundo, trascendente.

Los mensajes inter celulares, que no en las redes, fueron esos mismos más o menos durante la noche de este jueves 19 de abril.

Tres años después sigue sacando trapos sucios. ¡Uff qué feo se ve eso!

Sin destacar que en Cultura el ahorro no siempre es algo que haya que aplaudir, pues casi siempre los que ahorran en Cultura es a costo de una reducción de los servicios, como significativamente ha ocurrido y en detrimento del desarrollo cultural de la población.

Dicen en mensajes a través de celulares que la reiteración del ministro es bizarra, y que no tiene nada que mostrar. Que ahora la protagonista es la gastronomía, algo que califican como un desbarre absoluto.

El ministro olvidó decir que tiene a los bailarines de los principales colectivos del país en paro. Se olvidó decir que las Escuelas Libres que blasona como el mayor logro del Ministerio de Cultura fueron creación de José Rafael Lantigua y que ese engranaje estaba aceitado por el propio José Antonio Rodríguez, decían los mensajes.

Se olvidó decir que al llevarse por delante el proyecto de Aldeas Culturales, frustró una excelente idea.

Se olvidó que al eliminar el proyecto que rehabilitaría y modernizaría los museos del país, a través del financiamiento fiduciario del Banco de Reservas, puso a correr al gobierno en gastos que solo incluirán la Plaza de la Cultura y algunos museos.

No recordó las Convocatorias Públicas de los Proyectos Culturales, en las cuales fueron democrática y directamente dirigidas las cantidades acordadas a los proyectos culturales que desarrollaban los promotores en los más recónditos sitios del país, lo cual frenó la evolución de proyectos en los cuales el país había invertido ya la suma de casi 229 millones de pesos.

Olvidó decir dónde fueron a dar el programa de fomentos de las industrias culturales, el turismo cultural, y otros.

Olvidó decir que en Montecristi o Dajabón, Eías Piña o Independencia, Pedernales o Baoruco (por solo poner las provincias más lejanas), para poder hacer lo más mínimo en Cultura, hay que esperar que los cheques sean firmados… en el lejano, remoto, abismal Ministerio de Cultura, porque ningún director de Cultura o de institución alguna importante, como por ejemplo el Gran Teatro del Cibao, puede firmar ningún cheque ni ejecutar absolutamente nada sino es con ese chequecito, a veces de montos ridìculos, firmado por las altas instancias del Ministerio de Cultura. Y que eso ha frenado drásticamente durante este tiempo el desarrollo cultural de las regiones del país. Porque en Cultura el ahorro no es signo de desarrollo, mucho menos la dilapidación, claro. Pero sin recursos no hay cultura que se desarrolle.

Olvidó decir algo que es vox populi, los obstáculos que tiene como nunca antes José Antonio Molina, director de la Orquesta Sinfónica Nacional para poder obtener los recursos, pues hay cheques que se demoran cuatro meses en llegar desde el malecón esquina del obelisco, hasta la sede de la orquesta, según los mensajes que corrieron de celular en celular.

Olvidó decir en su discurso que tuvo que escoger la gastronomía… porque hacer una Feria Internacional del Libro solo de libros, en un país que lamentablemente tiene muy pocos lectores, ni tiene editoriales, ni un sistema de distribución del libro, es una perogrullada.

No obstante, la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo ha comenzado y NC le desea éxitos.

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Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones