SD. Victor Jara visitó Manzanillo, la cuna natal del cantor Carlos Puebla, en la región del oriente cubano, más o menos en 1971. Andaba con su poncho y su guitarra, y su pelo negro y su sonrisa de hombre sencillo. “Es un trovador chileno”, me dijeron, y yo que era un niño de más o menos 11 ó 12 años, y nunca había escuchado una canción suya, le di la mano.

Estaba interesado en conocer la cultura pujante de aquella zona en aquellos tiempos, hoy caída en desgracia.

Recuerdo que dos muchachas rubias, de las más bellas de la ciudad, que formaban parte del colectivo juvenil de la emisora y del grupo teatral, se convirtieron en sus acompañantes y en el boletín del Taller Literario Manuel Navarro Luna, al cual yo pertenecía, apareció una foto de portada saludando la llegada del cantautor.

Poco tiempo después, en el 1973, se dijo (ahora me doy cuenta que no era cierto, pero era una idea simbólica que manipulaba la realidad de la información) que los fascistas le habían cortado las manos para que no pudiera tocar la guitarra, mientras estaba apresado en el Estadio De Santiago de Chile, y que después se lo llevaron y lo asesinaron.

El realizador cubano Santiago Alvarez hizo el documental El tigre saltó y mató, pero morirá… morirá… (1973), cuya narración visual está sustentada con Qué dira el Santo Padre , de Violeta Parra, y con tres temas de Víctor Jara: Amanda (más conocida como Te recuerdo AmandaEl alma cubierta de banderas, y dos versiones de Plegaria a un labrador, una de ellas grabada en vivo en La Habana. En la truca de este documental participó el amigo Jorge Pucheaux radicado en México desde hace años.

 

La noticia ahora

Ahora llega la noticia de que a casi 45 años del asesinato del cantautor Víctor Jara, han sentenciado a 9 exmilitares por el vil asesinato.

El ministro miembro de la Corte de Apelaciones Miguel Vázquez Plaza, encargado de casos de violaciones a los Derechos Humanos, condenó este martes a nueve exmilitares de la dictadura de Pinochet a solo 15 años por el asesinato del célebre cantautor chileno Víctor Jara, así como también del Littré Quiroga Carvajal; director de prisiones de aquella época, la sentencia además añade 3 años por perpetrar el secuestro de ambos.

El cantautor era militante comunista, apoyó el gobierno del presidente socialista Salvador Allende. Cuando Pinochet con un golpe militar derrocó el gobierno de Allende, todos aquellos que simpatizaban con el socialismo se convirtieron en enemigos del régimen totalitario chileno. Víctor Jara fue preso junto con estudiantes que se habían reunido en la Universidad Chile, de donde fue conducido al Estadio Chile donde retuvieron a más de cinco mil personas.

Jara fue víctima de agresiones físicas a manos de militares que mostraron su desdén por el cantautor. En un informe que llevó a dictar la sentencia señala que Jara recibió 23 impactos de bala y su cuerpo fue lanzado a la calle.

Las hijas de Victor Jara y su viuda, al centro (Fuente Externa)

Otra sentencia en Estados Unidos

En junio del 2016, los familiares de Jara habían logrado que un jurado de Orlando condenara a Pedro Pablo Barrientos, quien entonces tenia 67 años, con nacionalidad estadounidense y residente en Daltona, Florida. Barrientos fue condenado a pagar 28 millones de dólares a su esposa e hijas.

Su viuda, la bailarina británica Joan Jara, y sus hijas Manuela y Amanda, que tenían 13 y 8 años en aquel momento, se mudaron al Reino Unido tras el golpe y desde entonces trataban de llevar a los responsables al banquillo de los acusados. Volvieron a radicarse en Chile en 1991, según The New York Times.

Joan Jara, de 88 años en 2016, habló de cómo su vida fue “cortada en dos” tras el golpe de estado y el asesinato de su marido. “Fue el final de mi primera vida porque perdí mucho ese día”, dijo. “Perdí mi trabajo y mi profesión. Mis hijas dejaron la escuela, sus amigos, su casa y su país. Nunca pude casarme de nuevo. Estuve muy enamorada de Víctor”, dijo el rotativo norteamericano.

El mismo 11 de septiembre, Victor Jara había sido llevado al estadio, que desde el 2003 lleva su nombre, y tres días después apareció su cuerpo con 44 heridas por todo el cuerpo y dos tiros en la nuca, dados por Barrientos quien se jactaba de haber sido él quien lo había matado.

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Alfonso Quiñones (Cuba, 1959). Periodista, poeta, culturólogo, productor de cine y del programa de TV Confabulaciones